En la tarde del 15 de enero de 2017 en el poblado de Golmovsky una casa recibió el impacto de un proyectil del ejército ucraniano, un niño resultó herido.

«Durante la tarde hubo un bombardeo. Aquí llegó un proyectil, lo bueno es que éste no explotó pero el niño resultó herido. Él ahora se encuentra realizando los ejercicios de rehabilitación», — ha contado la habitante del poblado.

«Si el ejército ucraniano no nos bombardeara más, nuestro futuro en la república estaría cerca», — ha subrayado.