El director jurídico del COI señala que el desacuerdo entre McLaren y la WADA sobre la publicación del informe de dopaje ha puesto al movimiento olímpico en una posición muy incómoda.

En una filtración en exclusiva a RT, el grupo de ‘hackers’ Fancy Bears reveló la correspondencia entre el Comité Olímpico Internacional (COI) y el jefe de la Comisión Antidopaje de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), Richard McLaren, autor del informe sobre la presunta trama de dopaje de atletas rusos.

En febrero de este año, el director general del COI, Christophe De Kepper, escribió una carta abierta en la que señalaba que las pruebas del informe McLaren eran insuficientes. De esa manera dio a entender que el COI no estaba completamente satisfecho con el trabajo del abogado canadiense, que se había comprometido a investigar a fondo el escándalo y a sancionar a los responsables. Por su parte, McLaren optó por no responder públicamente, pero sí envió una carta a De Kepper para aclarar algunas cuestiones.

La carta privada de McLaren

En la carta, el autor del informe sobre el dopaje expresó su sorpresa por el hecho de que De Kepper hubiera publicado una carta abierta sin ninguna consulta previa. El canadiense aseguró que él no tenía derecho a condenar a los atletas individualmente, y que debía evaluar el funcionamiento de todo el sistema que causó esta crisis en el mundo del deporte. McLaren señaló también que los resultados del informe no son afirmaciones concretas, y que todas las pruebas están publicadas en un sitio web dedicado al asunto.

Además, McLaren dijo que está de acuerdo en que las traducciones del ruso al inglés hechas por él mismo no pueden considerarse oficiales, de manera que sirven únicamente para familiarizarse con el informe y no tienen que dar lugar a ninguna consecuencia legal.

No obstante, el canadiense comentó estar orgulloso del trabajo realizado y añadió que, gracias a ese trabajo, el COI encontró cientos de muestras positivas después de la repetición de pruebas antidopaje de los Juegos Olímpicos en Londres.

«Les di la información necesaria para repetir las pruebas e indiqué los nombres de los atletas por los que debían comenzar. Se olvidan de mencionar el mérito de mi equipo», escribió McLaren.

Escepticismo en el COI

Al parecer, los miembros del COI se mostraron escépticos ante las declaraciones de McLaren. Los ‘hackers’ revelaron la correspondencia entre De Kepper, el director de comunicaciones, Mark Adams, el director médico, Richard Budgett, y el director jurídico, Howard Stupp, en la que estaban preparando el borrador de la respuesta al abogado canadiense.

Stupp comentó irónicamente la renuencia de McLaren a acusar a atletas concretos: «¿Es cosa mía, o su primer informe estuvo dirigido a evitar que Rusia participara en los Juegos Olímpicos de Río?» Según Stupp, el desacuerdo entre McLaren y la WADA sobre la publicación del informe y la falta de comunicación con el COI sobre el asunto pone al movimiento olímpico en una posición muy incómoda. Stupp señaló que el Comité siempre ha abogado por analizar cada caso de manera individual y no recurrir a la responsabilidad colectiva.

Stupp también comentó las traducciones de McLaren y se mostró sorprendido por el hecho de que el COI y las federaciones internacionales debieran tomar medidas contra los rusos en base a un informe cuyas traducciones no pueden utilizarse en un proceso legal por no ser oficiales.  

El director de asuntos legales del COI afirmó que no es sorprendente que la carta abierta de De Kepper fuera publicada sin consulta previa, ya que el propio McLaren se había negado a mostrar el proyecto de la segunda parte del informe, a pesar de haberlo solicitado el Comité.

Stupp también aseguró que el canadiense no tiene un gran mérito en la repetición de los análisis de las muestras de los Juegos Olímpicos anteriores, ya que, según señaló, este proceso se inició antes de la publicación de la primera parte del informe.

Los altos cargos del COI terminaron el borrador de la carta llamado a McLaren a colaborar: «Debemos estar de acuerdo en que la cooperación anterior entre usted y el movimiento olímpico no fue tan intensa como tenía que ser». No obstante, RT no pudo averiguar si McLaren recibió esta carta y cuál fue su respuesta.

  1. La primera parte del informe de McLaren se dio a conocer el pasado 18 de julio. En ella se afirmaba que el Ministerio ruso del Deporte y el Centro de Preparación Deportiva de los Equipos Nacionales de Rusia participaron en un intercambio de muestras de pruebas en un laboratorio de Moscú acreditado por la WADA.
  2. Aunque el reporte afirmaba que el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) había ayudado en el supuesto complot, no pudo decir cómo miembros del FSB habrían logrado abrir los tubos que contenían las muestras de sangre y orina.
  3. El documento puso en peligro la participación de los atletas rusos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro (finalmente a algunos no se les permitió participar).
  4. Asimismo, dio lugar a la suspensión del equipo ruso de los Juegos Paralímpicos celebrados en la ciudad brasileña.
  5. La segunda parte del informe se publicó el pasado 9 de diciembre. En él se indicaba que más de 1.000 atletas rusos de 30 disciplinas deportivas que participaron en competiciones de verano, invierno y paraolímpicas se habían beneficiado de la supuesta trama para ocultar muestras positivas de dopaje.

 

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