El presidente estadounidense, Donald Trump, recibió ayer en la Casa Blanca a su homólogo de Ucrania, Piotr Poroshenko, poco después de que el Departamento del Tesoro anunciara nuevas sanciones por el conflicto en el país europeo.

El visitante llegó en horas de la mañana a la mansión ejecutiva sin la ceremonia tradicional con que el republicano suele recibir a sus pares, para sostener primero un encuentro con el vicepresidente Mike Pence.

Luego, Trump y Poroshenko tuvieron un breve momento con la prensa para tomarse una fotografía en la Oficina Oval, durante la cual el anfitrión manifestó que era un honor celebrar esta cita y resaltó que ‘se han hecho muchos progresos en la relación con Ucrania’.

El mandatario de esa nación, en tanto, dijo esperar que los dos países puedan participar en una colaboración efectiva.

La reunión en la Casa Blanca ocurrió el mismo día en que el Departamento del Tesoro aprobó sanciones contra 38 ciudadanos y organizaciones de Rusia y de la rebelde región del Donbass, en el este de Ucrania, cuyos pobladores rechazaron el golpe de Estado de febrero de 2014, aupado por Estados Unidos y aliados occidentales.

Entre ellos se encuentran Serguéi Nazárov, viceministro ruso del Desarrollo Económico, y Aleksandr Babákov, representante especial del presidente Vladímir Putin para la cooperación con organizaciones que representan a los ciudadanos rusos residentes en el extranjero.

La lista incluye, además, a 11 ciudadanos y organizaciones de Crimea y varias compañías de las regiones sublevadas de Donetsk y Lugansk, así como a sus bancos centrales.

Según indicó en un comunicado la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), el objetivo es ‘reforzar’ las existentes sanciones a Rusia por lo que Estados Unidos considera su intervención en Ucrania y contrarrestar los intentos de eludirlas.

A decir del secretario norteamericano del Tesoro, Steve Mnuchin, estas designaciones mantendrán la presión sobre Moscú para trabajar hacia una solución diplomática.

Ucrania inició en abril de 2014 una operación militar en las provincias orientales de Donetsk y Lugansk, donde se proclamaron repúblicas populares, luego del cambio violento del poder ocurrido en Kiev en febrero del mismo año.

Los acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015 sentaron las bases para una solución política de ese conflicto, que según datos de la ONU, ha dejado unos 10 mil 200 muertos desde su inicio, pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia.

Esa crisis es central en el encuentro de este martes entre Trump y Poroshenko, luego de que el mandatario estadounidense le expresara en febrero pasado a su interlocutor que trabajaría con Kiev, Moscú y todas las partes involucradas para restaurar la paz a lo largo de la frontera.

Pero una entrevista con el cineasta Oliver Stone, difundida recientemente por la televisión norteamericana, Putin consideró que un objetivo estratégico de la política de Washington en la región es impedir por todos los medios el acercamiento entre Kiev y Moscú.