La estrategia de EEUU en Oriente Próximo prevé crear tensión entre los actores regionales de manera artificial para después extraer de esta situación un beneficio económico directo, según compartió con Sputnik el politólogo turco Ibrahim Varli.

El analista trazó paralelismos entre el comportamiento de EEUU en Oriente Próximo y la península coreana. Varli recordó que EEUU había firmado un acuerdo de miles de millones de dólares para el suministro de armas tanto con Corea del Sur como con Catar. El experto subrayó que «no es casualidad que, justo después de la visita de Trump a Arabia Saudí, se disparase la crisis catarí, porque, efectivamente, valiéndose de esta crisis, Washington vendió una cantidad significativa de armas».

«La Administración Trump repite en Oriente Próximo los mismos pasos que había emprendido durante una nueva escalada de tensión en la península coreana hace dos meses. Al principio contribuye a que se cree una situación de tensión entre los países de la región para, acto seguido, obtener una ventaja económica directa», recalcó el analista político en referencia a la crisis de Catar.

«Así es la política clásica de EEUU: primero provoca el aumento de la tensión, y luego inicia el proceso destinado a asegurar que, por la vía de la venta de armas y las relaciones diplomáticas, la crisis se convierta en un negocio para ellos», subrayó el politólogo.

Acerca del futuro de la ciudad siria de Al Raqa, donde opera la coalición internacional encabezada por EEUU, Ibrahim Varli pronosticó que, una vez sea liberada, su control será transferido a las autoridades locales.

«Aunque detrás de ellos seguirá presente Washington, que, a través de las fuerzas árabes locales, mantendrá estos territorios bajo su control», concluyó el analista otomano.