En Brasil ayer se realizó una nueva movilización popular contra las reformas laborales y del sistema de pensiones impulsadas por el presidente no electo Michel Temer, que actualmente debate el Congreso de ese país.

Marchas, asambleas con los trabajadores, distribución de panfletos y mítines, formaron parte de la nueva jornada de lucha, convocada por las principales centrales sindicales del país y los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo.

En este sentido, en la ciudad de Sao Paulo, se realizó un acto contra de las reformas del presidente no electo.

Allí también se insistió en la convocatoria a elecciones directas, y se exigió la derogación de la ley que permite la tercerización (subcontratación) irrestricta en cualquier esfera.

La movilización fue considerada por las centrales sindicales como una etapa de “calentamiento”, con miras a la huelga general prevista para el próximo día 30 de junio, cuya fecha definitiva de realización pudiera modificarse de acuerdo a como avance la agenda del Congreso.

Las reformas de lo laboral y del sistema de pensiones son duramente impugnadas por sindicalistas, partidos políticos de oposición, movimientos populares e incluso legisladores de la llamada base gubernamental, por considerar que las mismas atentan directamente contra derechos conquistados en dura y larga lucha por los trabajadores. Las organizaciones consideran un “gobierno ilegitimo, ilegal y golpista”.