Los contratos de futuros de petróleo siguen cayendo durante su cuarta semana consecutiva. ¿Qué causas están detrás de esta peligrosa disminución de los precios? Oleg Makarov, en su artículo para el medio ruso RBC, analiza el panorama energético.

¿Qué pasa con el petróleo?

La reducción del precio de los contratos de futuros del WTI y el Brent fue de un 2,53% y el 1,87%, respectivamente, para el 16 de junio.

De esta manera, los precios de oro negro marcaron —durante cuatro semanas consecutivas— la caída más prolongada registrada desde agosto de 2015.

A comienzos de la semana pasada, los contratos de futuros enviaron a los analistas una advertencia tras mostrar patrones de la llamada ‘cruz de muerte’ (‘Death Cross’, en inglés).

Este término se utiliza para denotar cuando el promedio de operaciones a corto plazo de un activo en la bolsa cae por debajo del promedio de operaciones realizadas a largo plazo. De acuerdo la agencia Bloomberg, esto es lo que está pasando con el mercado petrolero.

La última vez que se produjo este fenómeno fue en la segunda mitad del 2014, cuando los precios de petróleo se desplomaron después de que en el mercado se formara un exceso de oferta.

¿A qué se debe esta caída?

Los precios de petróleo siguen cayendo a medida que EEUU aumenta la extracción de petróleo de formaciones compactas (o petróleo de esquisto).

«La producción de crudo ha aumentado a un ritmo bastante rápido, mientras que la demanda de gasolina se ha reducido con el comienzo del verano», comentó al respecto el jefe de la agencia de consultoría, localizada en Viena, JBC Energy, Michael Dei-Michei.

Otra causa que ayuda a la caída de los precios, es el aumento de la producción de crudo en Libia, llegando a niveles que no habían sido alcanzados durante los últimos cuatro años.

Además, se espera que Libia, que no tomó parte en el acuerdo de la OPEP sobre la reducción de la producción, aumente la extracción hasta los 900.000 barriles diarios para el 27 de junio. A finales de julio, el aumento alcanzará el millón de barriles diarios, según comunicó el presidente de la Corporación Nacional de Petróleo de Libia, Mustafa Sanalla.

De acuerdo con el banco de inversiones estadounidense Jefferies Group, «es improbable que los precios del petróleo se estabilicen en un futuro cercano, ya que es probable que el informe de Baker Hughes sobre el número de taladros activos (…) muestre un crecimiento». Los bajos precios de petróleo, según este grupo financiero, se deben, en parte, al aumento de los taladros de perforación en EEUU, al incremento de la producción en Nigeria y Libia y a la inobservancia de los acuerdos de la OPEP por parte de Irak y Emiratos Árabes Unidos.

¿Qué pasará con el crudo?

Muchos expertos temen que el aumento de la producción de EEUU iguale a la reducción realizada por parte de los países de la OPEP.

Se espera que EEUU, Brasil, Canadá, así como otros países que no forman parte de la organización, incrementen la extracción de crudo en 1,5 millones de barriles diarios en total hasta alcanzar los 59,7 millones de barriles diarios en 2018.

Como resultado, la oferta del petróleo en el mercado internacional superará su demanda, creando el riesgo de un nuevo desplome de los precios.