El Consejo de Seguridad de la ONU comienza hoy una visita de tres días a Haití, que busca sentar las bases para una nueva relación entre la organización y el país caribeño.

De acuerdo con el embajador de Bolivia y presidente del órgano de 15 miembros este mes, Sacha Llorenti, la vista tiene como objetivo preparar el terreno para el establecimiento de una nueva presencia de las Naciones Unidas en suelo haitiano, tras la decisión del Consejo de retirar en octubre la Misión de Estabilización (Minustah).

En abril, el Consejo de Seguridad decidió por unanimidad el cierre de la fuerza de paz desplegada en 2004, la cual dará lugar a la Misión para el Apoyo a la Justicia en Haití (Minujusth).

La ONU considera que aunque persisten desafíos en los sectores de la seguridad y el humanitario, el país ha logrado en los últimos años progresos políticos que sugieren una nueva relación.

Se espera que la visita prevista hasta el sábado permita al Consejo constatar la situación en el terreno, en una nación azotada por devastadores desastres (el terremoto de 2010 y el huracán Matthew el año pasado) y por una epidemia de cólera a la cual se atribuyen nueve mil 500 muertos desde 2010.

Llorenti señaló hace unos días la importancia de que la comunidad internacional no dé la espalda al pueblo haitiano, y de que su ayuda responda a las prioridades e intereses locales.