El Ministerio de Defensa de Rusia ha comenzado a formar regimientos especiales de vehículos para el desplazamiento de la maquinaria pesada a las zonas de combate. Curiosamente, entre las tropas, estos remolcadores han recibido el nombre de ‘bicicletas pesadas’.

Según cita Izvestia a fuentes de la Defensa rusa, la misión principal de estas unidades es proporcionar un rápido traslado de la maquinaria pesada durante miles de kilómetros.

Los tres primeros batallones de remolcadores ya han entrado en servicio a principios de este año en los Distritos Militares Central y del Este. Se calcula que para principios de 2018 de estas unidades dispondrán los Distritos Sur y del Oeste.

Los Kamaz-65225 han sido los elegidos para ser la principal máquina remolcadora, con capacidad de carga de hasta 65 toneladas. Eso quiere decir que la ‘bicicleta pesada’ podrá fácilmente transportar tanques como el T-72 (de 41 toneladas), el T-14 Armata (48 toneladas), obuses autopropulsados 2S19 MSTA (42 toneladas) y 2S35 Koalitsiya (49 toneladas), así como todo tipo de vehículos de combate y transporte de infantería.

«La maquinaria pesada tiene grandes limitaciones en lo que respecta a sus capacidades de transporte y motor. Dado el coste de estos vehículos, se hace irracional tener que gastar sus recursos en largas marchas», explica a Izvestia el especialista en materia militar Víctor Murajovski.

Usualmente, la maquinaria pesada es transportada largas distancias a través de ferrocarriles, dado su seguridad y bajo costo. Sin embargo, en condiciones de combate, este tipo de transporte es incapaz de alcanzar el frente de batalla, así como se somete a posibles riesgos logísticos causados por la destrucción de los carriles, agrega el experto.

Cada regimiento contará con 600 de estos remolcadores que, no obstante, la mayor parte del tiempo se dedicarán al transporte de combustibles y otras mercancías.