El presidente estadounidense, Donald Trump, cuestionó hoy que si Rusia intentó interferir en las elecciones de 2016, el gobierno de Barack Obama (2009-2017) debió hacer algo para detenerlo.

En medio de las continuas controversias sobre ese tema, que incluyen una presunta complicidad del país euroasiático con su equipo de campaña, aun por demostrar con pruebas, el mandatario volvió a referirse a la cuestión en su cuenta de la red social Twitter.

La víspera, en una comparecencia ante el Senado, el exasesor de Seguridad Nacional Jeh Johnson se negó a confirmar o negar explícitamente una coordinación entre la campaña del jefe de Estado y Rusia para llevar a la derrota de la candidata demócrata, Hillary Clinton.

Sin embargo, en su primer tuit de hoy sobre el tema Trump escribió que Johnson es el último alto funcionario de inteligencia en declarar que ‘no hubo un gran plan entre él y Moscú’. En otra entrada, el jefe de Estado señaló: ‘Por cierto, si Rusia estaba trabajando tan duro en las elecciones de 2016, todo ocurrió durante el gobierno de Obama. ¿Por qué no los detuvo?’.

¿Por qué el Comité Nacional Demócrata (DNC) rechazó la oferta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de protegerlo contra hackers (mucho antes de las elecciones). ÂíEs todo una farsa demócrata grande!, agregó el jefe de la Casa Blanca.

Llamó la atención, además, sobre el hecho de que el DNC se rehusó a entregar su servidor al Buró Federal de Investigación (FBI), y todavía no lo ha hecho. ‘ÂíEs todo un gran fraude y excusa de los demócratas por perder en las elecciones!’, sostuvo.

Sobre ese tema Johnson señaló ayer que el FBI y el DNC estuvieron en contacto antes de la intrusión cibernética y que, entonces, los demócratas ‘no sintieron’ que necesitaban la ayuda del DHS, encargado de combatir ataques informáticos.

Para medios locales como el portal The Hill, los comentarios del presidente este jueves son el último indicio de que Trump no acepta la conclusión de la comunidad de inteligencia de que Rusia intentó interferir en los comicios, una acusación de la que hasta el momento no se han difundido pruebas.

Además, el mandatario atacó el liderazgo demócrata en el Congreso, en un tuit dirigido contra los líderes del partido azul en el Senado, Chuck Schumer, y en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

‘Realmente espero que los demócratas no obliguen a irse a Nancy Pelosi. Eso sería malo para el Partido Republicano. Y, por favor, dejen que el llorón de Chuck se quede’, escribió.

Ambas figuras, y sobre todo Pelosi, han sido muy cuestionadas tras la derrota sufrida el martes por la fuerza azul en la elección especial de Georgia.

Diversos analistas consideran que la congresista constituye cada vez más una carga para el partido, necesitado de una conexión con las bases que no acaba de concretarse.