El encuentro del presidente ucraniano, Petró Poroshenko, con su homólogo estadounidense, Donald Trump, se ha convertido en un auténtico meme y parece que no ha tenido el carácter histórico que esperaba Kiev.

Donald Trump recibió a Poroshenko el 20 de junio mientras que se ocupaba de otros asuntos, explica Filipp Prokudin en su artículo para el portal ruso Lenta.

El presidente ucraniano fue llevado al Despacho Oval por el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, cuando el mandatario estadounidense mantenía una conversación con su consejero de seguridad nacional.

Aunque Kiev asegura que el encuentro histórico ha durado 20 minutos, al juzgar por la transcripción estenográfica y el vídeo oficial, la conversación entre ambos políticos se prolongó solo un par de minutos, en el que ambas partes intercambiaron saludos.

Muchos medios de comunicación también se dieron cuenta de que durante la audiencia con Trump, Poroshenko se daba palmadas sobre su rodilla. Varios periodistas incluso llegaron a contar casi 30 golpes.

Después del intercambio de cortesías y la sesión fotográfica, Poroshenko inmediatamente abandonó el Despacho Oval y se dirigió al patio para dar una entrevista.

«Estoy absolutamente seguro de que Ucrania es una historia de éxito. Estoy orgulloso de que usted, señor presidente, y EEUU sean coautores de esta historia», dijo Poroshenko en una rueda de prensa después del encuentro, que debía ser conjunta, pero a la cual no se presentó Trump.

Por su parte, el diputado de la Rada Suprema —Parlamento de Ucrania— Serguéi Vlasenkó considero que el encuentro había sido una vergüenza para el país eslavo.

«La cita Poroshenko-Trump de la que tanto se ha hablado no se celebrará (…) No tendrá lugar ninguna conversación cara a cara», se lamentó el parlamentario.

Posteriormente, en una entrevista concedida a los medios de comunicación estadounidenses, el mandatario ucraniano dijo que Trump es «un líder real y una persona carismática que puede traer la paz».

De acuerdo con Prokudin, esta reunión con Trump se convirtió en una obsesión para Poroshenko a partir del día de la investidura de Donald Trump.

Así, el presidente ucraniano declaró en una entrevista a la agencia Bloomberg que en noviembre de 2016 había acordado reunirse con Trump para mantener una conversación cara a cara.

Durante todo el mes de marzo y abril, la Cancillería ucraniana elaboró posibles escenarios para el encuentro entre ambos mandatarios.

Finalmente, el canciller de Ucrania, Pavló Klimkin, confirmó el 15 de junio que la reunión se celebraría, pero no anunció la fecha exacta. La cadena 112 Ukraina informó que el encuentro podría tener lugar el 19 de junio por la noche o el 20 de junio.

Ahora, cuando la cita ha sido celebrada, la reacción de los medios de comunicación no se hizo esperar.

La cadena CNN informó que la reunión entre ambos líderes había sido imperceptible, dado que a Poroshenko no le habían dado la bienvenida que se le suele dar a otros mandatarios extranjeros.

Por su parte, The Washington Post escribió que Trump uso el artículo ‘the’ delante del nombre del país eslavo, ofendiendo de esta manera a los ciudadanos ucranianos. Resulta que la forma ‘The Ukraine’ era la manera más popular de llamar a este país antes de 1993. Probablemente tenga que ver con la etimología de la palabra Ucrania, que se deriva de la palabra en antiguo eslavo ‘okraina’, que significa ‘suburbio’.

El presidente del Centro de Consultoría Innovadora, el politólogo Dmitri Korneichuk, ironizó en su cuenta de Facebook sobre la cantidad de espectadores al histórico encuentro.

«Trump no confía en Poroshenko. Necesitaba testigos para que estos refutaran a Poroshenko en caso de que el político ucraniano, a la hora de declarar a la prensa sobre el encuentro con Trump, empezara a improvisar. Además, la ausencia de una conversación privada es una  señal de que no hablaron de nada», dijo Korneichuk, citado por el periodista Prokudin.

Etiquetas: ; ; ;