El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, tendrá hoy su ceremonia solemne de asunción con la presencia de numerosos jefes de estado y de gobierno y miles de otros invitados nacionales y extranjeros.

Aunque la lista oficial de las personalidades asistentes aún no fue divulgada, se sabe que prácticamente todos los presidentes de los Balcanes occidentales confirmaron su participación, entre ellos los de Croacia y Montenegro, Kolinda Grabar Kitarovic y Filip Vujanovic.

Sheikh Mohammad Bin Zayed Al Nahyan, príncipe heredero de Abu Dabi, viajó a Belgrado desde hace dos días para asistir a los actos.

También estará el primer ministro de Hungria, Viktor Orban; el canciller de Austria, Christian Kern; el viceprimer ministro de Rusia, Dmitri Rogozin, y el vicepresidente del Comité Permanente del Congreso Nacional de China, Ji Bigxuan.

A Estados Unidos lo representa el subsecretario de Estado para Europa y Eurasia, Hoyt Brian Yee, y a la Unión Europea el comisario de Política de Vecindad y Negociaciones de Ampliación, Johannes Hahn, mientras que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) envía a su subsecretaria general Rose Gottemoeller.

No estarán, como era el deseo expresado por el mandatario, los integrantes del nuevo gobierno del país, toda vez que no se efectuó la sesión del parlamento para elegir a la nominada para el cargo de primera ministra, Ana Brnabic, y por tanto no pudo anunciar la composición del gabinete, lo cual se espera para el día 30.

En total, asistirán unos cinco mil invitados aunque todo lo relacionado con esta ceremonia se ha mantenido en alto nivel de secretismo.

De lo poco que se conoce es que será al final de la tarde en la instalación denominada Palata Srbija, en Nuevo Belgrado, que en tiempos de Yugoslavia fue la moderna sede del entonces Comité Ejecutivo Federal (gobierno) y se mantuvo sub utilizada desde entonces, hasta que Vucic decidió ejercer la primera magistratura desde allí.

Obras de restauración y acondicionamiento se realizaron para ello y también para la ceremonia inaugural, entre las cuales se destaca un salón con estatuas y alegorías a los 17 emperadores romanos nacidos en territorio de Serbia.

Medios de prensa y analistas políticos criticaron la realización de este ceremonial atendiendo al alto nivel de gastos que conlleva, sobre todo en momentos en que la economía del país está en fase de recuperación y que el ahorro fue la bandera erigida por Vucic durante su gestión como primer ministro.

En tanto, el Movimiento contra la Dictadura, nacido el 3 de abril en rechazo al resultado de las elecciones que le dieron la victoria a Vucic con más del 55 por ciento de los votos, anunció para hoy una nueva marcha de protesta en el centro de la capital, para la cual convocó a la oposición parlamentaria y a todos los ciudadanos insatisfechos.

La concentración será ‘en el día de la falsa inauguración de un presidente seleccionado en elecciones ilegítimas’, señala la proclama.