Una niña, que responde al nombre de Vika, narra lo que sucede cada día en su pueblo.

«Ibamos junto con mamá cruzando el puente y desde los árboles en la distancia aparecieron ellos, temíamos caer al arroyo. Cuando cruzabamos empezaron a disparabar constantemente los tanques», — ha contado la niña.

«Antes vivíamos en Marinka. Los militares ucranianos constantemente nos disparaban, querían matarnos», — ha añadido.