Tres años después de la victoria de Maidan, donde uno de los principales mensajes era el camino europeo que debía seguir Ucrania, las nuevas autoridades continúan dejando claro con sus declaraciones y con sus hechos que, pese a toda esa retórica de enaltecimiento de la Unión Europea, su modelo es y ha sido siempre Estados Unidos.

Más allá de las reformas económicas realizadas por el país, habitualmente siguiendo los modelos que marcó la ministra Yaresko -ciudadana de Estados Unidos-, Ucrania siempre ha mirado a Washington como su principal apoyo. Es allí donde trata de conseguir entregas de armas y es a la OTAN a la que aspira con más ansias que a la Unión Europea.

Utilizando su posición estratégica en la frontera occidental de Rusia, representantes como Andriy Parubiy, presidente del Parlamento, ofrecen ahora el territorio ucraniano para bases de la OTAN. Apenas días después de su viaje a Washington, donde una vez más ha solicitado a los representantes oficiales la entrega de armamento a Ucrania, Parubiy ofrecía los territorios de Donetsk y Lugansk para futuras bases de la OTAN. Solo entonces, afirmaba Parubiy, estará garantizada la seguridad de Ucrania.

En la misma línea se ha manifestado en una reciente entrevista el ministro de Asuntos Exteriores Pavlo Klimkin, que entiende que la OTAN se beneficiaría de la entrada de Ucrania en la alianza. Lo que haga falta para mantener el interés de Estados Unidos en el país y dejar claro el valor estratégico de la posición de Ucrania.

Artículo Original: Antifashist

Dicen que, si Dios quiere castigar a una persona, le quita la razón. Y si quiere castigar a todo un país, le da ministros como Pavel Klimkin. En una entrevista sobre Ucrania concedida a la revisa austriaca Profil, el diplomático ucraniano mencionó a su país en ocho ocasiones, mientras que se refirió a Rusia en diecinueve.

Por una parte, está mal reírse de Klimkin. Pero, por otra, Klimkin es el líder de la diplomacia ucraniana y representa al país en los foros internacionales, en los que su voz es la posición oficial de Kiev. En la entrevista concedida al medio austriaco Profil, Klimkin dejó otra muestra de su verborrea.

Concretamente, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Pavlo Klimkin, afirmó en una entrevista que Kiev beneficiaría a la OTAN. “La alianza occidental tiene que prepararse para los nuevos retos y con Ucrania será más fácil que sin nosotros”, afirmó.

“Nuestros aliados de la OTAN pueden aprender mucho. Estamos hablando de tácticas, resistencia y preparación. Sin ello las armas modernas no van a ayudar”, añadió el ministro.

Sin embargo, en la siguiente respuesta, Klimkin dio a entender que no estaría mal que los europeos compartieran algunos euros con la joven democracia de Maidan: el acceso de Ucrania a la Unión Europea ocurrirá, según Klimkin, cuando la Unión Europea esté lista para ello. El diplomático dio a entender que opina que la UE podría hacer más por ayudar a Kiev.

“La percepción de Ucrania en la Unión Europea ha cambiado de forma dramática a mejor en los tres años desde Maidan. El apoyo está ahí. ¿Pero está haciendo suficiente por Ucrania la Unión Europea? Puede que no”, afirmó Klimkin.

Además, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania trató de alertar a los austriacos de las futuras “interferencias rusas en las elecciones legislativas” en su país. A la pregunta del periodista de “qué signos de futura intervención de Putin puede apreciar”, Klimkin balbuceó algo sin sentido:

“Austria es significativa para Putin. Aquí ve una oportunidad de debilitar el proyecto europeo. Nadie sabe qué pasará en esta guerra que Rusia está librando”, fantaseó Klimkin.

Hay que recordar que, hace unos días, el Canciller de Austria, Christian Kern, expresó fuertes críticas al plan de Estados Unidos de imponer nuevas sanciones contra Rusia. “No beneficia los intereses de Europa ni de Austria, ni a nuestros empleos y empresas, imponer sanciones por motivos económicos”, escribió en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, Klimkin no está de acuerdo con el Canciller. En su opinión, “la situación económica en Rusia se ha deteriorado y ya no ganan como hace un par de años y las empresas austriacas no volverán a ganar lo que antes de las sanciones. Además, las sanciones no son solo para Ucrania sino para Europa, que no puede seguir tolerando el agresivo comportamiento de Rusia”, explicó Klimkin al periodista de Profil.