El Partido Socialista (PS) de Francia decidió ayer no apoyar en la Asamblea Nacional (Parlamento) al gobierno del presidente Emmanuel Macron y el primer ministro Edouard Philippe.

El Consejo Nacional de esta formación acordó ayer sábado que no votaran a favor del Ejecutivo durante la moción de confianza a la que se someterá el 4 de julio.

Ello significa que el PS se ubicará en el bando de la oposición con el fin de ‘defender la justicia social como base de progreso’, de acuerdo con la información divulgada.

En los últimos cinco años, durante el gobierno del socialista François Hollande, el PS tuvo la mayoría en la Asamblea, pero en los recientes comicios presidenciales y legislativos sufrió una caída estrepitosa y quedó con solo 34 escaños.

Según analistas, los resultados de las elecciones evidencian la seria crisis que afecta al PS, que lo sitúa al borde de una disolución.

Por su parte, el nuevo presidente Emmanuel Macron consiguió con su movimiento La República En Marcha una amplia mayoría de 352 puestos, en un parlamento de 577 legisladores.