Qatar envió a su canciller, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, a los Estados Unidos para argumentar su posición respecto a las demandas de cuatro países árabes como condición para restablecer relaciones diplomáticas, anunciaron hoy fuentes oficiales.

Un portavoz de la Cancillería confirmó la reunión prevista este martes en Washington entre Al-Thani y el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, para discutir la crisis desatada en el golfo Pérsico desde el pasado 5 de junio.

En esa fecha, Arabia Saudita, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos (EAU) decidieron cortar lazos diplomáticos con Doha tras acusarle de promover y apoyar el terrorismo, e interferir en los asuntos internos de sus vecinos y socios del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

A la ruptura se sumaron varios países árabes e islámicos aliados o dependientes de Riad, incluido Egipto que junto con los tres del CCG presentó a Qatar la semana pasada una lista con 13 demandas entre las que destaca frenar sus relaciones con Irán y limitarlas sólo al comercio.

Según el canal Al-Jazeera, la lista incluye el cierre de esa propia cadena televisiva y otros medios afiliados, y cesar ‘inmediatamente’ la cooperación militar con Turquía, además de clausurar la base que aquel país tiene aquí.

Igualmente, le urge a dejar de apoyar a ‘organizaciones terroristas’ como la Hermandad Musulmana egipcia, la red Al-Qaeda, el Estado Islámico (EI) y el movimiento de Resistencia chiita libanés Hizbulah, y a ‘alinearse militar, política, social y económicamente con otros países árabes y del CCG’.

Tillerson recibirá a Al-Thani en la sede del Departamento de Estado con la esperanza de persuadir a Qatar de que responda favorablemente -antes de que expire el ultimátum de 10 días- a las demandas que ya el emirato definió como ‘irrazonables’ y lesivas a su soberanía e independencia.

La postura del gobierno qatarí sigue hasta ahora inalterable, incluso después de que el propio jefe de la diplomacia norteamericana valoró las 13 demandas como ‘la base para el diálogo’ dirigido a resolver la actual crisis.

A partir de hoy le quedan a Qatar seis de los 10 días de plazo para pronunciarse sobre las exigencias, aunque el ministro bahreiní de Relaciones Exteriores, Khalid bin Ahmed Al-Khalifa, se mostró poco optimista de un arreglo ajustado a la visión del reino saudita y sus aliados.

Al-Khalifa dijo ayer que la disputa con Doha está relacionada a cuestiones políticas y de seguridad, y nunca tuvo un componente militar, pero acusó a esta nación de propiciar una escalada militar con la presencia de soldados turcos en su territorio.

Según el canciller bahreiní, Qatar sólo tiene dos opciones: ‘o se aviene a una alianza con los estados árabes y del golfo Pérsico, o prefiere la intervención regional desde otros lugares’.