Las políticas del presidente norteamericano, Donald Trump, en materia migratoria y sus posiciones proteccionistas en torno a convenios bilaterales y multilaterales, afectan hoy de forma significativa la percepción de los canadienses sobre Estados Unidos.
El diario Toronto Star señala este martes que ‘una profunda repugnancia nacional’ hacia Trump provocó que la mayoría de los ciudadanos de Canadá rechace al vecino país del sur, por primera vez en al menos 35 años, según una encuesta de la consultora Pew Research.

La pesquisa mostró que 51 por ciento de los entrevistados tiene una opinión desfavorable, mientras 43 por ciento estima lo contrario y 78 por ciento asegura que Trump es un intolerante, 72 por ciento lo califica de peligroso y apenas 16 por ciento piensa que está preparado para ser presidente.

Estos resultados contrastan con los de un sondeo similar realizado en 2016, bajo la administración de Barack Obama, según la cual el índice de apoyo general en Canadá era en esos momentos del 65 por ciento.

En esa ocasión, el 83 por ciento de los encuestados dijo tener confianza en la forma en que el primer presidente negro estadounidense conducía la política exterior.

El estado de opinión actual es mucho peor de lo que fue durante el mandato de George W. Bush (2001-2009), cuando 55 por ciento de los canadienses tenía una visión positiva acerca de Estados Unidos, aliado tradicional de Ottawa.

En las décadas de los años 80 y los 90 durante los gobiernos del republicano Ronald Reagan y del demócrata William Clinton, la empresa consultora Environics reveló que casi 80 por ciento de la población era favorable a Estados Unidos, e incluso en los 40 y los 60 alrededor de un tercio de los canadienses quería la anexión a la patria de Abraham Lincoln.

Uno de los asuntos más controversiales en los nexos Washington-Ottawa es la renegociación -e incluso la posible retirada- que Trump pretende hacer del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), idea a la cual se opone el 78 por ciento de los ciudadanos de Canadá.

En medio de este debate en torno al Tlcan, al cual también pertenece México, una encuesta realizada en febrero pasado por el Instituto Angus Reid reveló que 44 por ciento de los canadienses estima que el convenio beneficia a su país, mientras 13 por ciento considera que lo perjudica.

Estados Unidos es el principal socio comercial de Canadá, y ambas naciones sostienen un intercambio ascendente a unos 660 mil millones de dólares anuales, además de que alrededor de 75 por ciento de las exportaciones de Ottawa se dirigen a su vecino del sur.

Informes oficiales del Gobierno del primer ministro Justin Trudeau señalan que su país es el proveedor líder y más seguro de productos energéticos a la economía estadounidense, incluyendo petróleo crudo y refinado, gas natural, electricidad y uranio.