En julio venidero Hamburgo acogerá la XII Cumbre del Grupo de los 20 (G20), evento que atraerá la atención global por las discusiones entre los países más desarrollados del orbe y la acentuada oposición de amplios sectores al cónclave.

Para los habitantes de Hamburgo, la Cumbre del G20 (la primera en Alemania) es un tema muy importante del que se habló mucho durante los meses previos a la reunión, fundamentalmente porque la ciudad es un fuerte escenario de la izquierda germana.

Según Andreas Blechschmidt, activista del centro autónomo Rote Flora, el conjunto de agrupaciones de izquierda de Hamburgo es muy activo y tiene vínculos con partidarios de otras tendencias que se suman a sus campañas.

Blechschmidt afirmó en declaraciones a Prensa Latina, que los vecindarios aledaños a la feria donde se realizará el cónclave están mayormente habitados por la clase trabajadora y ‘los conflictos políticos forman parte de esos barrios de Hamburgo’.

De acuerdo con el activista, la cumbre viene a ser como ‘fuego en un lugar muy seco’, pues desde hace años la izquierda local está en contra de lo que simboliza el G20.

Responsables de la preparación de la cita reconocieron en algún momento, según Blechschmidt, que tal vez Hamburgo no era el lugar más apropiado y agregó que ‘algunos se preguntan quién tuvo la idea de organizar la reunión justo al lado de donde vive la izquierda’.

Por su parte Wolfgang Schmidt, representante de Hamburgo ante el Gobierno federal de Alemania y la Unión Europea, aseguró recientemente que todo lo relacionado con la seguridad fue cuidadosamente planeado y, por lo tanto, no se afectará la vida cotidiana.

El funcionario insistió en que Hamburgo no tiene un gran aeropuerto ni allí se realizan actividades icónicas de Alemania, como en otras ciudades del país, por lo cual la Cumbre del G20 puede poner a esta urbe en el mapa.

‘Acoger la cita será algo bueno, sostuvo, si miramos alrededor, ¿dónde más se puede organizar un evento así? Hamburgo es la ciudad del comercio en Alemania y, probablemente junto con Frankfurt, la más internacional, pero tiene la ventaja de no ser vista, como esta última, como un símbolo de capitalismo financiero, sino de intercambio comercial’.

¿QUÉ SUCEDERÁ EN HAMBURGO?

Antes del inicio de la cumbre sus efectos ya son evidentes, según Blechschmidt, dado el fortalecimiento de la presencia policial, la organización de algunas protestas, conferencias y acciones contra las fuerzas del orden.

Al decir del activista de la Rote Flora, se espera que para las demostraciones durante los días de la reunión (más de una veintena registradas) estén en Hamburgo entre 10 mil y 15 mil personas de varios países de Europa. De la propia Alemania, el total estimado ronda entre los 100 mil y los 150 mil manifestantes.

La cumbre tendrá lugar del 7 al 8 de julio. El día 2 se realizarán protestas de grupos moderados que creen en reformas, a las cuales está previsto que acuda mucha gente, explica Blechschmidt.

Para los días 5 y 6 está registrada una conferencia muy grande contra el G20 y, de acuerdo con el líder de izquierda, ‘en la noche del 5 de julio habrá una demostración con un carácter más festivo. La idea es manifestarnos en las calles porque son nuestro lugar, no el de la policía’.

Esa demostración no busca enfrentamientos directos aunque los organizadores no descartan acciones menores en ciertos puntos, precisó.

De acuerdo con lo planeado por los grupos de izquierda, el día 6 ocurrirá otra protesta y se realizarán mítines con discursos de activistas internacionales a fin de presentar los contenidos e ideas que defienden los manifestantes.

Durante la jornada inaugural de la cumbre los participantes en las acciones tratarán de bloquear el puerto de Hamburgo, al cual relacionan con problemas globales como el comercio de armas y fenómenos que causan el desequilibrio económico mundial.

‘Además queremos detener el tránsito de buques, trenes y coches; es algo que estamos preparando desde hace más de medio año y nos lo tomamos muy en serio. La policía lo sabe y quiere evitarlo’, manifestó el activista.

Para el 8 de julio (fecha de cierre de la reunión del G20) está prevista una de las mayores manifestaciones, en la cual -según cálculos de los organizadores- participarán unas 100 mil personas.

Las autoridades consideran que estas protestas son contraproducentes para la imagen que quiere presentar Alemania al G20 y al próximo país en la presidencia del mismo, Argentina.

Según Schmidt, la nación europea confirió gran importancia durante su período al frente del grupo a la implicación de las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil en la agenda formal, ‘algo que las personas a cargo de las manifestaciones no asimilan’.

Aseguró el funcionario que la policía se preparó para lidiar con cualquier tipo de incidente y garantizar la llegada de los participantes a la sede de las conversaciones. En total habrá unos 15 mil agentes del orden procedentes de Hamburgo y de otros estados federados de Alemania.

En cuanto a la cifra esperada de manifestantes, Schmidt coincide en que serán varias decenas de millares, aunque añade que las mayores demostraciones en la ciudad durante los últimos años reunieron solo a unas 30 mil personas.

También hay rumores acerca de más cuatro mil manifestantes ‘muy agresivos’ viniendo de toda Europa, lo cual complejiza el asunto de la seguridad, añadió.

‘Durante las cumbres ellos- las autoridades- se presentan como actores que tratan de solucionar los conflictos, pero son los responsables originales. Se puede explicar un poco de esta manera: quienes iniciaron el fuego ahora tratan de ser los bomberos’, consideró Blechschmidt.

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