El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció ayer nuevas medidas de seguridad para todos los vuelos comerciales que lleguen a Estados Unidos, las cuales incluirán una revisión más profunda de los dispositivos electrónicos de los pasajeros.

El titular de esa entidad, John Kelly, manifestó en conferencia de prensa que esas reglas, a implementar progresivamente, también comprenderán un examen más amplio de los viajeros y otras normas diseñadas para mitigar la amenaza potencial de ataques internos.

Asimismo estableceremos un camino claro para alentar a las líneas aéreas y aeropuertos a adoptar enfoques de rastreo más sofisticados, incluyendo un mejor uso de los perros de detección de explosivos y tecnología avanzada en los puntos de control.

En una hoja informativa el DHS precisó que esas medidas abarcarán a 280 aeropuertos y 180 aerolíneas de 105 países, desde los cuales llegan como promedio dos mil 100 vuelos diarios con 325 mil pasajeros.

De acuerdo con Kelly, aquellos que deciden no cooperar o tarden en adoptar estas medidas podrían estar sujetos a otras restricciones, incluyendo la prohibición de dispositivos electrónicos en sus aviones o incluso la suspensión de sus vuelos a Estados Unidos.

‘Sin embargo, esperamos que todas las aerolíneas trabajen con nosotros para mantener seguras sus aeronaves, su tripulación y sus pasajeros. He pasado meses comprometiéndome con nuestros aliados más cercanos y socios extranjeros en este asunto’, manifestó.

El Departamento espera que el 99 por ciento de las aerolíneas sean capaces de cumplir con los nuevos requisitos y plazos, aunque no especificó exactamente el alcance de las regulaciones ni los límites de tiempo para su puesta en marcha.

Según el secretario, estas reglas se adoptan porque ‘los terroristas quieren derribar aviones para inculcar miedo, interrumpir nuestras economías y socavar nuestro estilo de vida’.

‘La amenaza no ha disminuido. De hecho, me preocupa que hay un renovado interés por parte de los grupos terroristas en ir tras el sector de la aviación, desde bombardear aviones hasta atacar aeropuertos, como vimos en Bruselas y Estambul’, agregó.