Autoridades de EE.UU. encarcelarán a los padres y otros familiares que hayan introducido menores inmigrantes en ese país de manera ilegal, refieren medios locales.

Funcionarios del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas aseguran que el objetivo es identificar a los adultos que usaron traficantes de personas u otras vías para enviar a los pequeños sin compañía a cruzar la frontera.

La detención de los padres y otros tutores significará que los menores pasen a costosos centros de acogida, sin la presencia de sus allegados.

A juicio de defensores de los derechos de los inmigrantes, el propósito del gobierno gringo provocará nuevos temores en las comunidades vulnerables.

Hasta 2016 se estima que casi 170 mil menores, procedentes de Centroamérica, llegaron a territorio de EE.UU. y fueron reubicados con tutores en diferentes sitios, apuntan estadísticas oficiales.

MAYORES ESCOLLOS

Por otra parte, la Cámara de Representantes gringa aprobó dos proyectos de ley con los que se endurecerán las medidas contra los inmigrantes indocumentados, una victoria para el presidente Trump.

El primero de los textos, aprobado por 228 votos a favor y 195 en contra, recortará fondos federales a las llamadas “ciudades santuario”: localidades que limitan la cooperación con las autoridades de inmigración para el arresto y la deportación de inmigrantes indocumentados, reseñan agencias.

La otra ley, aprobada por 257 a favor y 167 en contra, impondría penas más severas a los criminales que han entrado ilegalmente en EEUU en varias ocasiones.

A pesar de la aprobación en la Cámara Baja de los dos proyectos de ley, es probable que los demócratas bloqueen su avance en el Senado, donde la mayoría republicana es más estrecha.

Los republicanos necesitarían al menos ocho demócratas para romper dicho bloqueo y obtener los 60 votos mínimos, algo que intentaron con proyectos similares en el pasado y no lograron.

VETO EN VIGENCIA

Mientras, la prohibición del Gobierno de EE.UU. de ingreso a ese país de ciudadanos de Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen –seis naciones mayormente musulmanas– así como de refugiados, entró en vigencia desde la medianoche de ayer.

La implementación se produce después de la decisión de la Corte Suprema que ratifica el decreto antimigratorio de Trump a una escala mucho menor, ya que exime a los viajeros y refugiados con una “relación cercana” con una persona residente en EE.UU..

La entrada en vigencia de la norma provocó manifestaciones de rechazo en Union Square, Nueva York y en la ciudad de Los Ángeles.

Y aunque el portavoz de Aduanas y Protección de Fronteras, Dan Hetlage, dijo que se espera “normalidad”, defensores de los inmigrantes y refugiados se trasladaron a los aeropuertos y puertos.

Los abogados expresaron que muchos de sus clientes, al ingresar a ese país, se llenan de incertidumbre, principalmente porque las autoridades no explican cómo el hecho de impedir el acceso de abuelos o nietos (algo previsto en el decreto) hará más seguro a Estados Unidos, y en cambio sí consideran a los novios como familiares cercanos por lo que los dejan entrar.

Hasta el miércoles por la noche, 49.009 refugiados habían sido admitidos por EE.UU. en lo que va de 2017, de acuerdo a estadísticas oficiales del Departamento de Estado.