Aunque el liderazgo republicano del Senado estadounidense pretendía votar esta semana el proyecto de ley de salud, el partido rojo permanece hoy sin una legislación que cumpla su propósito de derogar y reemplazar el Obamacare.

Pese a que la propuesta sanitaria se presentó el 22 de junio después de ser preparada a puerta cerrada, el líder de la mayoría en la Cámara alta, Mitch McConnell, quería someter la iniciativa a la consideración del pleno antes del receso por el 4 de julio, Día de la Independencia en este país.

Sin embargo, ese objetivo parecía muy ambicioso desde el comienzo, debido a que varios legisladores republicanos y todos los demócratas rechazaban la medida, y se alejó aún más con la presentación el lunes de un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso sobre el posible impacto de la iniciativa.

De acuerdo con el informe de ese órgano no partidista, el proyecto de ley sanitaria aumentaría en 22 millones el número de personas sin seguro médico para 2026.

Solo el próximo año 15 millones de norteamericanos perderían su cobertura, debido fundamentalmente a grandes recortes en el programa Medicaid, destinado a personas de bajos recursos.

Esas y otras previsiones sobre la legislación aumentaron aún más la reticencia de algunos miembros moderados de la formación roja, ante el temor del costo electoral que traería una reforma de este tipo, la cual cuenta con el apoyo de menos del 20 por ciento de la población, según encuestas.

La imposibilidad de lograr el respaldo necesario para garantizar la aprobación de la normativa obligó a McConnell a anunciar el martes que pospondrían la votación hasta después del receso de la próxima semana.

Tal decisión fue vista como un golpe para el Partido Republicano y el presidente Donald Trump, quien hizo de la revocación del Obamacare una de sus principales promesas de campaña y una prioridad de su administración.

El difícil panorama que se prevé para la propuesta de ley en la Cámara alta llevó a que ayer el propio mandatario escribiera en la red social Twitter que si los senadores no consiguen aprobarla, deberían derogar de inmediato el Obamacare y luego reemplazarlo en una fecha posterior.

Otro acontecimiento importante esta semana en Estados Unidos fue que la Corte Suprema aceptó revisar a partir de octubre el veto de viajes aprobado por el presidente y decidió poner en vigor parte de esa polémica orden.

De ese modo, desde el jueves a las 20:00 hora local los nacionales de Irán, Siria, Libia, Somalia, Yemen y Sudán que deseen venir a esta nación deben probar que tienen vínculos familiares, escolares o laborales para tener la posibilidad de recibir una visa.

Además, el lunes Trump se reunió en la Casa Blanca con el primer ministro de la india, Narendra Modi; y ayer concluyó en la mansión ejecutiva un encuentro de dos días con su homólogo surcoreano, Moon Jae-in.