El emirato catarí rechazó las exigencias «ilegales» del grupo de naciones musulmanas encabezadas por Arabia Saudí, previstas para cumplirse el lunes 3 de julio. Así lo afirmó el canciller de Catar, Mohamed bin Abdulrahman Thani, citado por The Guardian.

El diplomático calificó las demandas presentadas de una «infracción de la soberanía de Catar» y reiteró que «nadie tiene derecho a plantear un ultimátum ante un país soberano».

«[Catar] cree en que el mundo se rige por el derecho internacional que impide que las naciones grandes se impongan ante las pequeñas», afirmó Thani durante su visita a Italia, donde discutió con su par italiano la crisis vigente.

Thani declaró que cualquier país puede denunciar sus discrepancias con Catar, si tiene pruebas, pero incluso en este caso cualquier conflicto debe solucionarse mediante un diálogo y no con ultimátums.

«No tememos ninguna acción que se pueda tomar [por los autores de las demandas]. Catar está preparado para cualquier tipo de consecuencia. (…) Hay un límite que no debería ser cruzado», aseguró el canciller del emirato.

El 5 de junio, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Egipto rompieron relaciones diplomáticas con Doha y cesaron toda comunicación con Catar tras acusar al pequeño país petrolero de financiar el terrorismo y de inmiscuirse en sus asuntos internos. Varios países musulmanes siguieron su ejemplo.

Kuwait, que venía fungiendo como mediador entre Catar y los demás Estados del Golfo, entregó a Doha una lista de demandas formuladas por Arabia Saudí, Egipto, EAU y Bahréin, que pusieron además un plazo de 10 días para su cumplimiento.

Tales exigencias incluyen la ruptura de relaciones con Irán, el cierre de la base militar que Turquía mantiene en territorio catarí y la clausura del canal internacional de noticias Al Jazeera.