Una vez más el lenguaje manipulado para convertir la mentira en verdad aparente y se transmite por las redes sociales, llega a los medios de comunicación y avizora, con muy pocos fundamentos, el »colapso» del Estado Islámico, Daesh en árabe.

Siria, sometida a una guerra impuesta dese mediados del 2011, muestra con absoluta claridad que el Daesh es una ‘transnacional’ del terror creada a partir de los intereses económicos de las grandes potencias y la arrogancia intervencionista que les caracteriza.

Los extremistas de esa organización, que ahora superaron ‘técnica e ideológicamente’ al mito de Al Qaeda y Osama Bin Laden, irrumpieron en Siria para ocupar en primer lugar, los estratégicos y vitales yacimientos de petróleo y gas del noreste del país.

Con cabecillas y jefes de operaciones, traidores y corruptos sobre todo de origen iraquí, entrenados y asesorados por los servicios de inteligencia de Occidente, een espe4cial de Estados Unidos, sumaron a sus filas a miles de mercenarios de no menos de 30 nacionalidades diferentes.

Abu Bakr al Baghdadi, el supremo califa del Daesh, cuyo cargo proclamó en el 2014 desde la gran mezquita de Mosul a pesar de Estados Unidos asediaba la región y ofreció desde el 2011, 10 millones de dólares por su cabeza.

Nadie sabe con exactitud porqué y cómo las fuerzas de ocupación estadounidense en Irak lo liberaron de la prisión y le dieron ‘vía libre’, además de admitir que definiera la absoluta independencia de Al Qaeda.

Quien piense que sobre el máximo cabecilla del Daesh los documentos de las agencias de inteligencia den elementos concretos sobre las implicaciones mutuas niegan la intencionalidad que tienen esas ‘instituciones’ para confundir y crear historia alternativas.

En las últimas horas del mes de junio que ya termina, las autoridades iraníes señalan que Baghdadi murió en un bombardeo aéreo y no precisamente de la Coalición Internacional que lidera Estados Unidos, quienes ‘lo buscaban intensamente.’

El Daesh, por encima del mencionado cabecilla supremo, actuó en Irak, consiguió objetivos precisos y de cierto modo fue derrotado pero mantienen una presencia en Siria muy fuerte frente al Ejército nacional y milicias aliadas, en posiciones claves en el vasto desierto del oriente del país.

‘Maestros’ en el contrabando de bienes patrimoniales que robaron de Irak y Siria, asaltantes de bancos, negociadores de ‘impuestos’ a empresas como Lafargue Olcim en los importantes yacimientos de fosfatos del norte sirio, el Daesh está aún lejos de estar ‘desarticulado.’

Presentes en las redes sociales, en internet, con miles de cuentas en twitter, revistas como Dabiq- a pesar de que se les bloquee- el Estado Islámico sigue siendo la opción para el espanto y el terror en Siria, objetivo primordial de Estado Unidos y sus aliados en la región del Medio Oriente y sin tomar en cuenta bases confesionales y sí las vastas opciones económicas que dan luz a los petrodólares.

Etiquetas: ;