El ejército sirio luchaba contra los terroristas en Damasco el domingo, rompiendo su línea defensiva en la región de Ayn Tarma.

El mando del ejército gubernamental ha desmentido la declaración del grupo «Faylak Ar-Rahman» que los acusaba de usar armas químicas en Ayn-Tarme, al nordeste de Damasco.

Las webs de la oposición afirmaban que 30 terroristas fueron envenenados. Por otra parte, los empleados del Centro para la reconciliación de las partes que enemistan, los cuales trabajaban en la región vecina, no han visto indicios del ataque químico. En realidad, todas las armas químicas en Siria fueron destruidas por el gobierno sirio en 2014.