En Brasil, el número de consumidores morosos alcanzó los 61 millones durante mayo, el más alto de la serie histórica de ese país desde 2012, según un informe divulgado ayer por la consultora de crédito Serasa Experian.

Durante mayo, alrededor de 900.000 consumidores entraron a la lista de morosos. En el mismo mes del año pasado, el número de morosos registrado era de 59,5 millones de personas.

De acuerdo con economistas de Serasa, el desempleo y la recesión económica son las principales causas de los altos índices de atraso en el pago de deudas en ese país, destaca Xinhua.

En mayo de 2016, el número de personas con deudas atrasadas era de 59,5 millones de personas.

La entrada y mantenimiento del nombre en los registros de morosidad, además de la restricción al acceso al crédito, perturban la vida económica de las familias brasileñas.

Cada persona se analiza con base en una serie de factores, como el pago de facturas a tiempo, historia negativa de deuda, relación financiera con las empresas y su información de registro actualizada.

Cuanto menor sea la puntuación, mayor es la probabilidad de que el ciudadano no cumpla con sus obligaciones financieras durante los próximos 12 meses, o no tenga un acceso más fácil al crédito.

Luego de dos años de una profunda recesión, la economía brasileña encuentra dificultades para esbozar una recuperación, con una previsión de crecimiento para este año de apenas 0,39%.

Consecuencias

Además de restringir el acceso al crédito y desorganizar la vida financiera de las familias, ingresar a la lista de morosos también contribuye para que la puntuación de crédito del consumidor sea baja.

Los puntos del Serasa Score varían entre cero y mil, y son el resultado de la relación del consumidor con el mercado.

Elementos como el pago de cuentas en día, histórico de deudas negativas, relación financiera con empresas y datos catastrales actualizados son considerados para el resultado final.

Una baja puntuación puede significar que el ciudadano tenga mayores posibilidades de no honrar sus compromisos financieros en los próximos 12 meses, o tener acceso facilitado al crédito.

“Vale recordar que cada caso es un caso: la elevación o decrecimiento del puntaje, después de la entrada o salida de la lista de incumplimientos, dependerá de una serie de factores, como el valor de la deuda, cantidad de cuotas atrasadas y cuánto tiempo ese CPF permaneció en la lista de morosidad”, explicó la directora del Serasa, Carolina Aragao.

Una vez que el consumidor deja la lista de incumplimientos, su puntuación empieza a aumentar, lo que mejora su reputación junto al mercado de crédito.

Los consultores recomiendan a los brasileños pagar las cuentas al día y mantener los datos registrados actualizados, no obstante, la grave crisis política por la que atraviesa Brasil, con las denuncias por corrupción contra el presidente no electo, Michel Temer, repercuten en la economía de esa nación donde el desempleo se ubicó para junio en 13,3%.