El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, ha ordenado privar a Crimea de autonomía en la Constitución. La orden de Poroshenko dará “estatus de autonomía cultural nacional a loa tártaros de Crimea” y “retirará el estatus especial de Sebastopol”, según explicó un miembro del Bloque Poroshenko a Vzglyad. Los expertos opinan que no se trata de Sebastopol ni del “tema de los tártaros de Crimea”.

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, ha dado orden a la Comisión Construccional del Parlamento de trabajar sobre la sección de la Constitución que describe el estatus de Crimea. “Nos hemos dado cuenta de que, a día de hoy, la República Autónoma de Crimea no puede existir como parte de un país centralizado”, afirmó el miembro de la Comisión Yury Chizhmar, diputado por el partido Radical que lidera Oleh Lyashko.

El lunes, la web de la presidencia de Ucrania publicó unas declaraciones de Poroshenko en las que afirmaba que “pese a las dificultades, todos creemos que pronto nuestras banderas ondearán con orgullo en la Crimea ucraniana libre”. Las declaraciones se produjeron a raíz del “Día de la bandera tártara de Crimea”, una celebración establecida por los “Mejlis de los tártaros de Crimea”, organización prohibida por Rusia. Poroshenko intenta hasta el final “recuperar” Crimea. En mayo afirmó que los ciudadanos de Ucrania que residen en Donbass y en Crimea serán capaces de visitar los países de la Unión Europea sin visados siempre que Ucrania recupere el control de esas regiones. En febrero, una serie de diputados admitieron el fracaso de la política de Kiev sobre Crimea.

Equiparar Crimea y Donbass

Existe la opinión de que Kiev busca equiparar el estatus de Crimea con el de “ciertas áreas de las regiones de Donetsk y Lugansk” como “territorios ocupados por Rusia”. La administración de Poroshenko prepara una ley sobre la “reintegración de Donbass”. “Según la ley, en este momento, la República Autónoma de Crimea y Sebastopol se consideran territorios temporalmente ocupados. La nueva legislación contiene la provisión de extender ese estatus de territorios ocupados a las áreas separadas de Donetsk y Lugansk”, explicó a la agencia UNIAN el director del departamento político del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Alexey Makeev.

En este sentido, hay que recordar que la ley sobre la “reintegración pacífica” de Donbass prevé imponer la ley marcial en “ciertas zonas” e impide la posibilidad de celebrar elecciones en la región (admitido por el Paramento), algo que contradice directamente los acuerdos de Minsk. Además, según el diputado Dmitry Tymchuk, la “ley de reintegración” supone la transición a una “operación militar”.

Oleg Tsarev, exdiputado en el Parlamento ucraniano (antes de Maidan, en la séptima legislatura) por el Partido de las Regiones, considera que la iniciativa de Kiev sobre Crimea y Donbass buscan diferentes objetivos: en el primer caso, se trata de las apariencias, y es algo práctico en el segundo. La ley de reintegración de Donbass “reabre la posibilidad de hostilidades a gran escala”, explicó Tsarev en declaraciones a Vzglyad.

Autonomía para los tártaros de Crimea y retirada del estatus especial a Sebastopol

El vicepresidente de la facción parlamentaria del Bloque Poroshenko, el diputado Alexey Goncharenko, cree que la iniciativa del presidente ucraniano es diferente a la de igualar el estatus de Crimea y el de Donbass. Los territorios tienen un estatus legal diferente, explicó el diputado a Vzglyad. El actual estatus legal de Crimea como República Autónoma no impide, según Goncharenko, que se consolide el estatus de Crimea como territorio ocupado. Así, no se puede comparar el estatus de Crimea con el de Donbass porque “Crimea ha sido anexionada y partes de Donetsk y Lugansk están ocupadas. Son dos cosas diferentes”, argumentó el diputado. Según esta visión, es necesaria la armonización del estatus de Crimea y Donbass.

La iniciativa de Poroshenko requiere, sobre todo, “dar a Crimea el estatus de autonomía nacional para los tártaros de Crimea”, explicó el diputado Goncharenko, que insistió en que “ese estatus da una oportunidad a los tártaros de Crimea como población indígena de Crimea y reconoce completamente su derecho de autodeterminación dentro de Ucrania”. así que, “esta iniciativa es la manifestación de las relaciones de Ucrania y los tártaros de Crimea como población autóctona de Crimea, mientras que a día de hoy Rusia oprime a los tártaros de Crimea en la península de Crimea”, sentenció Goncharenko.

Apoyando esta interpretación está el hecho de que, en abril, varios miembros del Parlamento (incluyendo el fundador de los Mejlis Mustafa Jemilev y el actual líder de la estructura, Refat Chubarov, que fuera también uno de los iniciadores del bloqueo de Crimea) propusieron consolidar el estatus político de la península como “autonomía nacional-territorial del pueblo tártaro de Crimea dentro de una Ucrania centralizada”.

Además, la orden de Poroshenko permitirá “retirar el estatus especial de la ciudad de Sebastopol, para que, tras el retorno de Crimea a Ucrania, no haya allí, ni vuelva a haber nunca, bases militares rusas”, afirmó Goncharenko.

Preparación para actuaciones legales en los tribunales internacionales

Mijail Pogrebinsky, director del Centro de Análisis Político y Conflictos de Kiev, explica la decisión de Poroshenko como un elemento de preparación legal para las próximas demandas de Kiev en los tribunales internacionales. “Creo que están dispuestos a desarrollar esas reclamaciones”, explicó el experto a Vzglyad.

Hay que recordar que, en abril, los tribunales fallaron solo de forma parcial a favor de Ucrania contra Rusia en la demanda por “violación de los derechos” de los tártaros de Crimea. Además, el tribunal rechazó la reclamación de Ucrania sobre la “introducción de medidas cautelares en conexión con las supuestas violaciones de la Convención de Financiación del Terrorismo”. En los últimos tres años, Ucrania ha presentado cinco demandas contra Rusia ante el tribunal de Estrasburgo. Dos de las demandas contienen alegaciones de violaciones de los derechos humanos en Crimea y Donbass. El 1 de junio, el ministro de Justicia de Ucrania, Pavel Petrenko, afirmó que la Corte Europea de Derechos Humanos había aceptado la primera reclamación de Ucrania en el marco del caso sobre las supuestas “violaciones de los derechos humanos” en Crimea. Puede que Kiev espere que el estatus de Crimea como “autonomía de los tártaros de Crimea dentro de una Ucrania centralizada” ayudará a probar “las violaciones de los derechos humanos del pueblo titular de esa autonomía”. “Cuanto más ignoren la realidad, más se alejará Rusia de esas instituciones internacionales”, explicó Pogrebinsky. En su opinión, esto se refiere principalmente al Consejo de Europa, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, el Parlamento Europeo y los tribunales europeos, que tomarán decisiones contrarias a los intereses de Rusia”.

Ucrania, por su parte, intenta probar el apoyo de Occidente y seguir cargando todas las culpas sobre Moscú. Pero como recuerda el exdiputado Oleg Tsarev, el proceso de las demandas presentadas por Ucrania “no ha sido tan bueno como esperaba” Kiev. Tsarev también insiste en que la decisión tomada por los tribunales en abril se negó a reconocer a Rusia como patrocinador del terrorismo.

Una prueba de que los nacionalistas no se han olvidado de Crimea

Pogrebinsky afirma que, en realidad, la decisión de Poroshenko no tiene consecuencias importantes. En su opinión, “para todos, incluido para Poroshenko, está claro que no se puede recuperar Crimea”. Uno de los objetivos de las “enmiendas sobre Crimea” es convencer a la audiencia ucraniana, afirma. Es necesario sacar periódicamente el tema de la integridad territorial del Estado, “es decir, hablar de ocupación de parte de Donbass y anexión de Crimea”, explicó Pogrebinsky.

Eso es necesario para “cumplir con las expectativas de la parte de la sociedad que aún cree en los milagros”, insistió Pogrebinsky. Hay que justificar sus expectativas, “por ejemplo, inventándose la autonomía nacional para los tártaros de Crimea y otras cosas imposibles”, añadió. En términos generales, la iniciativa de Poroshenko sobre Crimea parece ser el resultado de la presión de los nacionalistas y algunas organizaciones tártaras de Crimea. La orden de Poroshenko es un elemento “de propaganda para que nadie olvide de que Ucrania no ha perdido la esperanza de recuperar Crimea”, afirmó Tsarev.