La semana pasada, el Cardenal Jorge Urosa Savino declaró a un diario al servicio del terrorismo fascista lo siguiente: “El Gobierno tiene una guerra contra el pueblo”, para luego desatarse en acusaciones contra el Gobierno Revolucionario, utilizando la jerga anticomunista propia de la Guerra Fría y de los seguidores del fascismo. Dijo Urosa: “Que el Gobierno desista de estar utilizando recursos legales para desmantelar el Estado; implantar un sistema totalitario marxista y ahora también militar, militarista…”(El Nacional, sábado 1 de julio de 2017. P.2).

Urosa Savino es un militante de la ultraderecha, lo ha sido siempre, igual que la casi totalidad de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) lo es hoy. Y que conste que digo “la casi totalidad” con dudas, pues quienes forman parte de ella y en el pasado sostuvieron posiciones progresistas, hoy simplemente callan, no se desmarcan del fascismo dominante en la jerarquía católica.

Pero Urosa Savino miente descaradamente. Los que hoy tienen una guerra contra el pueblo venezolano son los mismos enemigos del pueblo de siempre: El imperialismo yanqui y sus aliados en el mundo, los partidos de la ultraderecha fascista y terrorista agrupados en la MUD, la alta burguesía criolla (algunos de ellos agrupados en Fedecamaras y otros no), la cúpula sindicalera casi desaparecida hoy de la CTV y la alta jerarquía de la Iglesia católica, agrupada en la CEV y de la cual Urosa Savino es uno de sus dirigentes. Todos ellos configuran hoy al enemigo principal del pueblo venezolano y de la Revolución Bolivariana y chavista. Son ellos los que siempre han estado en guerra contra el pueblo venezolano, los que en el pasado nos condenaron a ser colonia de España y luego neocolonia de los EEUU, los que nos sumieron en el hambre, la miseria, la incultura y la ignominia, asesinos cuando tuvieron el poder y asesinos ahora cuando pretenden recuperarlo. Son los mismos que quieren volver a encadenarnos.

Eduardo Piñate R.

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