Responsabilizan al presidente Macri de permitir abusos laborales de parte del sector privado.

Con un trancazo frente al Obelisco de Buenos Aires y rodeados de un fuerte operativo policial, los trabajadores despedidos por la empresa PepsiCo realizaron ayer una masiva concentración en demanda de su reincorporación a sus puestos de trabajo y la reapertura de la planta que funcionaba en la localidad bonaerense de Florida.

Encolumnados detrás de una bandera que rezaba: “No a los despidos de los trabajadores”, se movilizaron hasta el Ministerio de Trabajo para pedir una reunión con el titular de esa cartera, Jorge Triaca, destaca Página 12.

Fue la primera movilización masiva encabezada por los trabajadores de PepsiCo en el centro de la capital argentina, luego de que hace dos semanas la empresa les anunciara el cierre de la planta y que dejaba en la calle a 600 familias.

“Familias en la calle nunca más”, “Macri + Pepsico = 600 familias en la calle”, “Familias en la calle nunca más” y “Si no hay pan para nuestros hijos no hay pan para los empresarios”, fueron algunas de las consignas en las decenas de afiches y banderas desplegadas por los manifestantes, frente a filas de gendarmes y policías de la ciudad.

Los despedidos estuvieron acompañados por trabajadores de una veintena de gremios, entre ellos la comisión directiva de los metrodelegados, Foetra, ATE, UTE-Ctera, Ademys, la FUBA y distintos representantes de centros de estudiantes universitarios.

Asimismo, estuvieron presentes varias agrupaciones y referentes políticos de los partidos de izquierda, como la exdiputada y candidata para las próximas elecciones legislativas Myriam Bregman, así como también la exparlamentaria Vilma Ripoll. También hubo acciones en el interior del país como Neuquén, Rosario y Córdoba.

Ola de despidos

La jornada nacional de lucha por la reapertura de PepsiCo Snacks fue decidida como antesala de la audiencia pública en el Congreso de la Nación, que desde ayer trata el tema del cierre de la fábrica y la situación de los trabajadores despedidos. En la misma sesión se debatió la pérdida de “50 mil puestos de trabajo” en distintos sectores durante abril pasado.

Más recientemente, el primero de julio pasado se quedaron sin trabajo 1.150 empleados del complejo nuclear de Atucha (Zárate); primera instalación (construida en 1974) de ese tipo de América Latina destinada a la producción de energía eléctrica.

En su gran mayoría se trató de contratos que no fueron renovados a tres empresas tercerizadas, a cargo de las obras vinculadas al proyecto de una nueva central.

“Se ha desinvertido en el Plan Nuclear. El Gobierno desfinancia obras que permitían ofrecer algún tipo de ayuda al problema energético y eso tiene además un impacto muy negativo en el empleo”, dijo Julio González, secretario general del sindicato de la planta.

Añadió que la situación es crítica desde el año pasado, cuando se produjeron despidos masivos a raíz de la falta de inversión del Estado y del sector privado. “¿Quién va a tomar a trabajadores si la plata rinde mucho más en el sistema financiero? Esto impacta sobre el comercio, muchos locales han cerrado y en la región vivimos una crisis social y un drama laboral”, alertó.