El martes las subdivisiones del ejército libio han ido al asalto decisivo de la región de Benghazi. El ejército libio ha destruido las posiciones terroristas por la línea del litoral de la ciudad.

Gracias a la ayuda de Rusia y Egipto el mariscal Haftar es el mando más influyente sobre la oposición libia desde punto de vista militar. El ejército de Jalifa Haftar personifica las fuerzas más moderadas que se resisten a los islamistas, y además, el mariscal controla los yacimientos básicos de petróleo y los puertos a través de los exporta los hidrocarburos.

En Occidente y la mayoría de las monarquías del Golfo Pérsico ponen la mira en el gobierno islamista del primer ministro Fayez al-Sarraj que se basa en Tripoli y que además ha introducido en el país la sharia.