Un terremoto de magnitud 6,5 grados en la Escala sismológica de Richter golpeó este jueves el centro de Filipinas, haciendo que la gente saliera aterrada de sus casas y escuelas.

Autoridades locales informaron que el terremoto afectó a la región central del archipiélago y por el momento no hay víctimas mortales ni daños materiales de importancia.

Los servicios de rescate actúan para socorrer a las víctimas después de que se desmoronara una pensión de tres pisos.

El sismo se situó a 3,2 kilómetros al noreste de Masarayao, en la provincia de Leyte, y a 12,3 kilómetros al noreste de Ormoc, reportó el Servicio Geológico de Estados Unidos, organismo que mide la actividad sísmica en el mundo.

El movimiento telúrico tuvo una profundidad de 6 kilómetros en el epicentro, sin que se declarara alerta de tsunami.