El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, anunció hoy que extenderá por 60 días la Ley Marcial, decretada a finales de mayo en el sur del país para enfrentar las acciones de grupos terroristas.

La aplicación de la ley expira en dos semanas, pero Duterte decidió levantarla cuando las fuerzas de seguridad y el Ejército reporten una reducción del peligro en la isla de Mindanao, según el diario The Manila Times.

De acuerdo con la Constitución filipina, el jefe de Estado solo puede declarar la ley marcial en caso de invasión o rebelión, cuando la seguridad pública lo requiera, y puede ser instaurada durante 60 días.

Aunque la ofensiva militar casi llega a su fin, cuatro zonas de Marawi permanecen ocupadas por extremistas que mantienen a cientos de civiles como rehenes y se resisten a las fuerzas policiales.

La ciudad sureña, de más de 200 mil habitantes, quedó devastada tras casi dos meses de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los grupos terroristas Maute y Abu Sayyaf.

Los choques causaron la muerte de 336 extremistas, 88 uniformados y 44 civiles, según cifras oficiales.