El suministro de sistemas de misiles estadounidenses Patriot a Polonia no pone en peligro la seguridad de Rusia, en opinión de expertos militares.

«Estos sistemas no alteran el equilibrio estratégico ni afectan en modo alguno a las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia», afirmó Ígor Korótchenko, director de la revista Natsionalnaya Oborona (Defensa Nacional).

El experto añadió que tampoco los sistemas rusos S-400 desplegados en la región de Kaliningrado, el enclave entre Lituania y Polonia, amenazan a los países vecinos.

«Lo que sí será interpretado como un desafío y una amenaza real a la seguridad de Rusia es el despliegue en Polonia del sistema Aegis y los más avanzados misiles interceptores SM-3, componentes del escudo global antimisiles que permitirían a EEUU amenazar a los ICBM rusos», señaló Korótchenko.

También su colega Víctor Murajovski, director de la revista Arsenal Otechestva (Arsenal de la Patria), se mostró convencido de que los Patriot son totalmente «inofensivos» para Rusia.

«A pesar de que se ha ido modernizando de forma gradual, es un sistema que posee varias deficiencias: no admite el uso de misiles ofensivos aparte de que es inferior en algunas características al S-400 ruso, en particular, en la capacidad de hacer frente a los misiles balísticos de alta precisión y en la movilidad», apuntó Murajovski.

EEUU proporcionará a Polonia baterías de defensa antiaérea y antimisiles Patriot, mediante un acuerdo suscrito en Varsovia, durante la visita del presidente Donald Trump.

Los sistemas se harán operativos en 2023, al año siguiente de la primera entrega.

El Patriot es un sistema móvil de defensa aérea que utiliza misiles guiados capaces de enganchar y destruir de forma simultánea múltiples objetivos; su composición incluye una estación de control, una planta de suministro de energía, un radar y un lanzador.

En un principio, Polonia planeaba gastar hasta 7.500 millones de dólares en la compra de ocho baterías Patriot a EEUU. Varsovia pretende que estas armas incorporen el IBCS, un sistema integrado de control de batalla fabricado por Northrop Grumman.

En el futuro Polonia podría acoger también un puesto de radares y antimisiles en Redzikowo, que será parte de la arquitectura global de defensa frente a misiles balísticos que incluye cuatro buques destructores de EEUU emplazados en la base de Rota, sur de España, un radar en Turquía, y el sistema Aegis Ashore en la base rumana de Deveselu.