En una reciente entrevista, el vice primer ministro de Rusia, Dmitri Rogozin, declaró que no hay ningún desafío en el ámbito de la seguridad para el que Rusia no tenga una respuesta adecuada.

Una lista de los mejores armamentos de la llamada ‘tríada nuclear rusa’, publicada por la cadena Zvezda.

Las Tropas de Misiles de Designación Estratégica

Las Tropas de Misiles de Designación Estratégica de Rusia cuentan con los misiles balísticos Voevoda y Sotka, ubicados en almacenes secretos de alta seguridad, así como los complejos Topol y Yars, que también tienen una modificación móvil, lo que los hace más difíciles de detectar.

Los proyectiles más avanzados, con un alcance de entre 11 y 16.000 kilómetros, constituyen la tercera parte de todos los misiles de designación estratégica. Al mismo tiempo, se ubican de tal modo que ningún ataque global pueda destruir todo el arsenal de una vez.

Asimismo, cuentan con el complejo de misiles ferroviario (BZhRK) Barguzin, equipado con un proyectil balístico pesado de 100 toneladas. Este sistema puede entrar en servicio del Ejército ruso en un futuro próximo. Además de tener un alcance y precisión excepcionales, el BZhRK es prácticamente imposible de detectar gracias a su construcción.

La flota submarina

El segundo componente de la tríada nuclear rusa es la flota submarina rusa. Las Flotas del Norte y del Pacífico disponen de portamisiles nucleares estratégicos de cuatro tipos —Kalmar, Delfin, Akula y Borei— equipados con los misiles balísticos intercontinentales Lainer, Sineva, Variant y Bulava, que tienen un alcance de entre 8 y 11.000 kilómetros.

Los portamisiles submarinos rusos son capaces de lanzar proyectiles con una precisión muy alta desde cualquier posición, algo que fue demostrado al mundo durante el reciente ensayo del misil Bulava desde el submarino Yuri Dolgoruki, cuando el proyectil, lanzado desde los aguas del mar de Barents, alcanzó su objetivo ubicado a unos 5.000 kilómetros, en el polígono marino de Kura, en Kamchatka.

Las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia

Los aviones estratégicos Tu-95MC, Tu-160 y Tu-22M3 también son una parte clave de la tríada nuclear rusa. El Tu-95 tiene un radio de acción de 6.500 kilómetros y está equipado con seis misiles de crucero X-55 con un alcance de hasta 2.500 kilómetros. Además de esto, tiene una capacidad para instalar 10 misiles más bajo las alas, aunque esto disminuye su autonomía.

Pese a que el Tu-160 tiene un alcance 500 kilómetros menor que el del Tu-95, es capaz de portar un mayor número de misiles nucleares de crucero. Asimismo, los novedosos proyectiles X-101 y X-102 —que tienen un alcance de hasta 5.500 kilómetros y se usan activamente en la operación rusa en Siria— sustituirán a los X-55 en un futuro próximo.

En cuanto a la aeronave Tu-22M3, fue diseñada inicialmente como ‘el asesino de portaviones’; no obstante, gracias las capacidades del misil X-15 de detectar objetivos, así como la posibilidad del avión de lanzar bombas, se ha convertido en una aeronave prácticamente universal.