U.S. President Donald Trump, right, and Russian President Vladimir Putin shake hands during the G20 summit in Hamburg Germany, Friday July 7, 2017. (AP Photo/Marcellus Stein)

En la televisión iraní Press TV, han sido rápidos al comparar la reunión de Trump y Putin en el G20 con un encuentro anterior de Obama y Putin. Las diferencias saltan a la vista.

Las cumbres del G20 sólo son una versión ampliada de las del G7. Más participantes sirven para provocar más encuentros reveladores donde la imagen tiene más peso que el contenido. No se conoce ninguna crisis internacional que se haya acercado a la solución gracias al G20. Pero a diferencia del G7, quien sí aparece en el G20 es Putin, y eso lo ha cambia todo en la situación actual por haber sido su primera reunión con Trump.

El titular más consistente resultado de esas conversaciones revela que EEUU y Rusia han acordado un alto el fuego en una zona concreta del suroeste de Siria. Nada que vaya a cambiar la situación de esa guerra, pero un paso que sirve a los intereses rusos de ir cerrando zonas de conflicto en ese país. Por las declaraciones de Rex Tillerson, se deduce que Washington también está a favor de crear “zonas seguras”, ésa es el concepto utilizado, sin que eso indique nada más que la voluntad de Trump de buscar puntos de acuerdo con Rusia. Parece que eso es compatible con que el Departamento de Estado y el Pentágono continúen afirmando en público que no aceptan que Asad continúe en el poder en Siria. Si esa paradoja resulta difícil de entender, hay que recordar que la coherencia no es el punto fuerte ahora mismo de la política exterior estadounidense.

Los medios de EEUU están más interesados en saber si Trump se mostró muy incisivo a la hora de plantear las sospechas sobre el supuesto intento ruso de interferir en las pasadas elecciones presidenciales. Los rusos han dicho que Trump ha aceptado la negativa de Putin a cualquier responsabilidad sobre esa acusación. Tillerson lo ha negado, pero sí ha dicho que Trump se ha mostrado de acuerdo con que ese problema no debe perjudicar las relaciones entre ambos países.

Trump ha dicho tantas veces que esas denuncias son sólo un intento de los demócratas de cuestionar su victoria electoral que ahora no se va a echar atrás.

El presidente de EEUU ya ha tenido la reunión que quería. Siempre estuvo en su campaña la idea de mejorar las relaciones con Rusia. Putin nunca mostró tanto interés porque no le gusta mostrar sus cartas por adelantado. Son sin duda dos estilos muy diferentes.

Está claro por su mirada que Angela Merkel no tiene tantas esperanzas puestas en Putin.

Putin hizo un comentario a Trump sobre los periodistas que tomaban imágenes de ellos antes de la reunión. No sabemos qué le contestó Trump, pero al presidente ruso le pareció muy divertido.

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