Los campesinos paraguayos que hoy seguirán recorriendo calles de esta capital y acampados, en una movilización de duración indefinida, al parecer estarán bastante tiempo así, pues el gobierno se niega a negociar.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Juan Carlos Baruja, fue el encargado de expresar la posición del Ejecutivo de no tratar la condonación de las deudas como exigen los labriegos, convocados por la Coordinadora Nacional Intersectorial (CNI).

Desde el lunes los manifestantes fueron copando la ciudad y escogieron para levantar sus precarias tiendas los espacios de plazas frente a la sede del Congreso Nacional, como es habitual en ese tipo de acciones.

Los dirigentes de la CNI explicaron las demandas que reúnen a los pequeños productores del campo, una de ellas condonar las deudas contraídas por ese segmento con las instituciones públicas y subsidiar las correspondientes a las privadas.

Ello fue incluido en el acuerdo firmado con el gobierno para finalizar otra gran demostración en abril de 2016, que los tuvo ininterrumpidamente en Asunción por 23 días y que los representantes de la agrupación denuncian que fue incumplido.

Sin embargo, no solo eso los motivó ahora a realizar la medida de fuerza, sino también el fracaso total de la política agraria y el crecimiento de la pobreza y extrema pobreza.

Igualmente, reclaman subsidio a su producción, legalización y regularización de las tierras y un plan de reactivación productiva mediante nuevos créditos, entre otros puntos cuyas consecuencias negativas golpean a ese grupo de paraguayos sumido en una crisis.

La organización plantea elaborar un programa de auxilio a la agricultura familiar campesina mediante una ley de emergencia nacional, con esos elementos fundamentales contemplados.

Respecto a la posible solución al endeudamiento, el ministro Baruja aseguró la negativa en rueda de prensa y rechazó las acusaciones de que el Ejecutivo incumple lo pactado con el campesinado en aquella ocasión.

Recordó que el año pasado convinieron no la condonación, sino la posibilidad de refinanciar esos débitos a 10 años plazo, dos de gracia y a bajas tasas de interés.

El ministro mostró a los periodistas documentos justificantes de los depósitos hechos en las respectivas cuentas bancarias y todas las acciones correspondientes.

Agregó que en este tiempo 12 mil 688 personas se beneficiaron con dicho financiamiento y se condonaron los intereses, con la oportunidad de devolver el capital en 12 años.

De esa cifra, tres mil 420 recibieron otros créditos para volver a producir, según lo planteado por el titular de la cartera de Agricultura y Ganadería.

Esas operaciones se realizaron a través del Banco Nacional de Fomento (BNF), entidad estatal de intermediación financiera, como fue establecido en el acuerdo de hace más de un año.

En aquel documento se incluyó cómo el BNF quedaba facultado a realizar, previo análisis, operaciones de compra de deudas pertenecientes a pequeños productores que operan en el sistema financiero, en el marco de las normas de regulación vigentes.

Además, el Banco Central del Paraguay, en coordinación con el poder Ejecutivo, emitió dos resoluciones para permitir a los deudores negociar con otras instituciones del sistema financiero, sean públicas o privadas, la renovación de sus créditos.

Ello sería en condiciones que brinden alivio financiero, sin alterar sus calificaciones de crédito.

No obstante, la dirigencia de la CNI insiste en el incumplimiento incurrido por el gobierno y en permanecer movilizado hasta tanto sus reivindicaciones encuentren respuestas positivas para resolver los grandes problemas del campo paraguayo.

Por ello se espera una reedición de la gran movilización del cuarto mes del año pasado, a la cual se habían sumado integrantes de cooperativas por reclamos distintos, que mantuvo la presión sobre las autoridades hasta la firma del acuerdo.

Su resultado llevó entonces a los dirigentes de la CNI a afirmar que jamás el pueblo olvidará esa que calificaron como gesta histórica en este país.