Qatar y Estados Unidos firmaron hoy un memorando de entendimiento para combatir el financiamiento del terrorismo, justo cuando ambos países y Kuwait evaluaron el potencial efecto dominó de la actual crisis política en el golfo Pérsico.

En una rueda de prensa junto al secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, el ministro qatarí de Relaciones Exteriores, jeque Mohammad bin Abdulrahman Al-Thani, aclaró que el compromiso suscrito por Doha y Washington ‘no está relacionado’ con el contencioso generado desde el 5 de junio.

Al-Thani recalcó que Doha apoya los esfuerzos mediadores de Kuwait en la crisis surgida cuando Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahrein rompieron relaciones con Qatar tras acusarle de promover y respaldar el terrorismo, un paso al que luego se sumaron Egipto y otros países árabes.

El memorando busca ‘suprimir la financiación del terrorismo y reforzar los lazos bilaterales, señaló por su lado Tillerson, quien llegó a esta capital ayer procedente de Kuwait como parte de una gira por estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en busca de rebaja tensiones.

Igualmente, el jefe de la diplomacia estadounidense describió como ‘productivas’ sus conversaciones con su homólogo qatarí antes de viajar a Arabia Saudita en la continuación de su periplo regional.

Paralelamente, los cancilleres Al-Thani y Tillerson sostuvieron aquí con el ministro kuwaití de Estado para Asuntos del Gabinete y ministro de Información en funciones, jeque Mohammad Al-Abdullah Al-Sabah, una reunión para analizar a profundidad el conflicto y sus consecuencias.

El encuentro tripartita se desarrolló en presencia del emir de Qatar, jeque Tamim bin Hamad Al-Thani, y se centró en ‘sopesar la actual crisis en el Golfo y el potencial efecto dominó que puede acarrear en la comunidad internacional’, según fuentes del Emiri Diwan (oficina del emir) en Doha.

Los asistentes reconocieron igualmente el papel de Kuwait en momentos en que ese vecino país procura quitar hierro a la peor disputa política entre cuatro de las seis monarquías árabes integrantes desde 1981 del CCG.

Por otra parte, desde Ciudad de Kuwait el emir de esa nación, jeque Sabah Al-Ahmad Al-Jaber Al-Sabah, afirmó hoy sentir ‘amargura’ y estar ‘extremadamente preocupado’ por lo que calificó de acontecimientos sin precedentes en el golfo Pérsico.

En un comunicado del Amiri Diwah kuwaití, Al-Sabah agradeció los mensajes y reacciones positivas de apoyo mostradas por nacionales kuwaitíes, los demás estados del GCG y la comunidad internacional a su gestión mediadora entre Riad, Abu Dhabi, Manama y El Cairo, de un lado, y Doha, del otro.

Tales expresiones de respaldo, subrayó la nota de prensa, han ‘aliviado el dolor’ del jefe de Estado e ‘incrementaron nuestra determinación’ a solucionar el asunto, se indicó.

Al mismo tiempo, Al-Sabah advirtió de que los logros del CCG se basan en las aspiraciones de sus pueblos y por lo mismo ‘no pueden verse comprometidos, y deben ser mantenidos y respetados’.

‘No renunciaremos de nuestras responsabilidades históricas (hacia el bloque) y seremos leales al mismo hasta superar estos acontecimientos’, prometió el mandatario para luego remarcar que ‘son únicamente las propias partes involucradas las que pueden resolver esta crisis’.