Sobre la base de la constancia y eficiencia operativa, el Ejército sirio y milicias aliadas logran notables avances contra los grupos terroristas en nueve frentes de combate concentrados en las regiones norte, este y sur del país.

Las operaciones, con una cobertura aérea sistemática de la aviación propia y de Rusia permitieron liberar más de mil 500 kilómetros cuadrados de áreas al este de las provincias de Hama y Homs, y en las sureñas de Sweida y Damasco.

En videos difundidos en las redes sociales y la televisión nacional se muestra la efectividad en los ataques contra grupos del Estado Islámico, Daesh en árabe, en zonas cercanas a Raqqa y Deir Ezzor, a través de la extensa mezcla de estepa y desierto de Al Badiya.

Cada operación terrestre ha tenido como resultado una estrecha cooperación y coordinación entre la aviación, los medios artilleros, las unidades mecanizadas y de la infantería, algo significativo por la experiencia de combate y acción tras seis años de guerrea impuesta.

Junto a los cazas Sukhoi-34, operan helicópteros tipo MI-28, cuyas acciones se realizan en cualquier tipo de condiciones climática, de día o de noche y permiten la consecutividad en las ofensivas sin dar tiempo a una reorganización o de fortificación de los extremistas armados.

Particularmente efectiva es también la combinación de los tanques T-90 A y T-72, estos últimos modernizados y que emplean por primera vez misiles teleguiados, en las acciones terrestres en las extensas áreas de la estepa y el desierto al este de Siria.

El arco geográfico de la ofensiva generalizada de las Fuerzas Armadas sirias, junto a milicias aliadas iraquíes, palestinas y del movimiento de resistencia libanés Hezbolá, entre otras, ha permitido consolidar posiciones en los nueve frentes de combate.

De igual forma, los elementos del Daesh, en lo fundamental, son expulsados fuera de los importantes yacimientos de fosfato al noreste de Alepo y de los campos de petróleo y gas de Homs y en los flancos de esa ciudad y la histórica localidad de Palmira.

Desde el punto de vista táctico y estratégico actualmente se logra mantener ofensivas en el terreno tras consolidar las áreas recuperadas, con la creación de un mínimo de reservas operativas y líneas de abastecimiento y apoyo logístico más eficientes.

Tal empleo de fuerzas y medios es el complemento para desalojar a los grupos terroristas y sobre todo, garantizar que no obstaculicen la labor en las cuatro zonas de distensión acordadas en Astaná, capital de Kazajastán.

A su vez, al noreste y sur de Damasco, en regiones de las provincias de Daraá y Sweida, el Ejército sirio estabiliza posiciones, rechaza intentos de infiltración del Daesh y el otrora Frente al Nusra y crea condiciones para que cualquier cese del fuego pueda funcionar con efectividad.

A este actual panorama, no exento del espanto de la guerra y el terror impuesto a Siria, se une el absoluto respaldo de Damasco a las gestiones negociadoras en Ginebra, Suiza, y que abren, otra vez, una puerta que podría conducir a la ansiada paz que todos esperan.

Etiquetas: