El jefe de la delegación gubernamental en las conversaciones intersirias de Ginebra, Bashar al-Jaafari, calificó hoy de útil la séptima ronda de pláticas, en la cual se abordó la lucha antiterrorista.

La representación de Damasco sostuvo este viernes la cuarta sesión de trabajo con el enviado especial de la ONU para Siria y mediador en el proceso, Staffan de Mistura, en el cierre de la etapa.

Al-Jaafari precisó en declaraciones a la prensa en la ciudad suiza que el combate al terrorismo y los aspectos legales relacionados con una nueva Constitución centraron las conversaciones indirectas con la oposición.

Según el embajador sirio ante las Naciones Unidas, en el encuentro de hoy con de Mistura, le expuso los recientes avances del enfrentamiento en el país levantino a los extremistas y la necesidad de que el Consejo de Seguridad y la comunidad internacional apoyen de manera decisiva esos esfuerzos.

También le manifestamos nuestra preocupación por las masacres causadas por la coalición que lidera Estados Unidos en sus bombardeos en Raqqa y al-Tabqa, agregó.

Se espera que el gobierno y la representación opositora regresen a Ginebra para la octava ronda en agosto, en un proceso auspiciado por la ONU con prioridades como las elecciones, la nueva Constitución, la gobernanza inclusiva y el combate al terrorismo.

La víspera, de Mistura adelantó la posibilidad de que las partes se reúnan cara a cara por primera vez en un futuro no muy lejano, un paso vital para encontrar una solución política al conflicto que estalló en marzo de 2011, como resultado del objetivo de Occidente y sus aliados regionales de imponer un cambio de régimen en Damasco.

Sin embargo, aclaró que no será de inmediato y que Naciones Unidas no presionará para que eso ocurra si las delegaciones no están listas para dialogar de verdad.