El agente retirado de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, en inglés), Malcom Howard, confesó en su lecho de muerte que estuvo involucrado en la “demolición controlada” del World Trade Center 7, el tercer edificio que fue destruido el 11 de septiembre de 2001.

Howard, de 79 años de edad, pronunció etas declaraciones, entre otras asombrosas, desde que salió del hospital en Nueva Jersey el viernes sabiendo que iba a morir pronto.

“Howard que trabajó para la CIA durante 36 años como operario, afirma que fue fichado por altos agentes de la CIA para trabajar en el proyecto debido a su experiencia en ingeniería y su temprana carrera en el negocio de la demolición”, según la página Web Global Research.

Howard declaró que trabajó en la operación de la CIA llamada “New Century” entre mayo de 1997 y septiembre de 2001, durante un tiempo que dice que la CIA “sigue recibiendo órdenes de la cima”. Él era parte de una célula de cuatro agentes encargados de demoler el WTC7 el 9/11.

En cuanto a su motivación declaró que no tuvo ningún problema en pasar con el engaño en ese momento, porque “cuando eres un patriota, no cuestionas la motivación de la CIA o la Casa Blanca. Usted asume que el propósito más grande es para un bien mayor”.

Mientras tanto admitió que ahora, mirando hacia atrás, algo no estaba bien. “No ha salido nada bueno de esto. Esta no es la América que imaginamos”.

Howard y sus colegas temían que el pueblo se levante contra el gobierno e instaron al Ejecutivo que se les dijera la verdad.