Arabia Saudita agradeció hoy los buenos oficios de Francia y otras potencias internacionales para resolver la crisis con Qatar, pero reconoció preferir una solución dentro del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), básicamente con mediación kuwaití.

La agencia oficial SPA destacó las coincidencias entre el ministro saudita de Relaciones Exteriores, Adel Al-Jubeir, y su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, a quien recibió el sábado en Jeddah para tratar el contencioso surgido tras la ruptura de relaciones de cuatro países árabes con Doha.

Al-Jubeir analizó los nexos bilaterales, pero la reunión se centró en el tema de Qatar, país del CCG al que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahrein, también miembros, acusan de promover el terrorismo e interferir en sus asuntos internos.

Egipto también se sumó el 5 de junio a esos tres Estados para boicotear a Doha y exigirle una serie de medidas que el emirato considera ‘inaplicables, irrealizables e inaceptables’, de ahí que las rechazara.

Según la SPA, Riad y París mostraron compromisos para combatir el terrorismo y el extremismo, y Le Derian subrayó que su gobierno está contra ‘aquellos que apoyan el terrorismo y lo financian’ en cualquier región.

‘Es importante que los países del CCG permanezcan unidos como una barrera impenetrable frente a los terroristas’, exhortó el titular galo al explicar que también estima pertinente que la solución a esta crisis debe hacerse entre los Estados del bloque de seis monarquías.

Francia, aclaró Le Derian, ‘no desea reemplazar a nadie, y solo desea añadir sus esfuerzos a los de otros países que están igualmente preocupados y quieren apoyar la mediación kuwaití’.

No obstante, ante la insistencia del país europeo para que las partes protagonistas hagan concesiones, negocien y se entiendan, el canciller saudita respondió que proveerá a Francia un ‘expediente completo de las acciones negativas llevadas a cabo por Qatar a través de los años’.

Según Al-Jubeir, un compendio similar con hechos imputables a Doha le proveyó al secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, durante la gira regional que hizo la semana pasada, y a representantes de otros países, pero recalcó que la crisis ‘será resuelta dentro de la casa del Golfo’.

Al igual que EAU, Bahrein y Egipto, Arabia Saudita reiteró el llamado a Qatar para que cambie lo que consideran ‘actitud errónea’ y afirmó que confía en que ‘tenga la sensatez para responder a las demandas de la comunidad internacional y no sólo a las de los cuatro países’.

El ministro francés de Exteriores estuvo ayer en Doha y abordó esos mismos temas, aunque con una perspectiva diametralmente opuesta, con su par qatarí, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al-Thani.

‘Francia desea asistir a la mediación que lidera Kuwait sobre la crisis, … debe ser un facilitador … porque está muy preocupado por el súbito deterioro en las relaciones entre Qatar y muchos de sus vecinos’, comentó Le Derian en una rueda de prensa junto a Al-Thani.

La semana pasada, Tillerson visitó Abu Dhabi, Jeddah, Kuwait y Doha durante un periplo de cuatro días y regresó a Washington sin garantías de un final cercano y satisfactorio a la peor disputa en el seno del Consejo.