La incorporación de los misiles de crucero hipersónicos Tsirkon a la Armada de Rusia hará que los sistemas de artillería y de defensa antiaérea ya no puedan proteger los buques de EEUU, esto asegura la supremacía de la Marina de Guerra rusa en el mar, sostuvo Oleg Bozhov en su artículo para Zvezda.

Recientemente, varios medios de comunicación occidentales informaron al Pentágono de una alarmante noticia: Rusia se convirtió en el primer país del mundo en desarrollar y probar con éxito un misil hipersónico.

Se prevé que pronto este proyectil —que obtuvo el nombre de Tsirkon y que es el sucesor de los misiles soviéticos Kalibr y Onix— entré en servicio de la Armada de Rusia. Este escenario puede cambiar de forma radical el balance de fuerzas en el océano mundial, señaló Bozhov.

«Resulta que la existencia de sistemas de artillería y de defensa aérea en los buques de EEUU pierde sentido, dado que la velocidad del nuevo misil de Rusia es tan alta que, según varios expertos, está fuera del alcance operacional de estos medios de protección aérea», explicó el columnista.

Sin embargo, la noticia más alarmante para Washington es que entre 2018 y 2020 Rusia planea equipar con estos misiles no solo a los buques más grandes de su Armada, sino también a las naves más pequeñas.

Incluso el sistema de defensa del portaviones estadounidense de la clase Gerald R. Ford y la de sus buques de escolta, que durante mucho tiempo ha sido considerado invencible, no podrá resistir a los nuevos misiles hipersónicos de Rusia.

«Varios especialistas apuntan a que el nuevo misil representa un blanco que no podrá ser eliminado por ningún sistema de defensa antiaérea existente hasta ahora en el mundo y los que se están desarrollando. Hoy en día, los diseñadores extranjeros tienen que tomar medidas extraordinarias para revisar todos los esquemas y principios de los sistemas de defensa aérea incorporados en sus buques de guerra. Es posible que ellos no logren crear ningún arma mejor en los próximos 12 o 15 años», concluyó Bozhov.

Se cree que el país eslavo equipa con los misiles Tsirkon a sus submarinos nucleares de quinta generación Husky y los sumergibles del proyecto 885M Yasen-M. Además, estos misiles se incorporarán en el arsenal de los cruceros nucleares Almirante Najimov y Piotr Veliki (Pedro el Grande). Durante la modernización planeada, los ingenieros rusos también instalarán las lanzadoras para Tsirkon en el portaviones ruso Almirante Kuznetsov.