La policía saudí ha detenido a la mujer que aparece vestida con una falda en un vídeo que ha circulado en Internet. En todos los medios aparece descrita como una minifalda, un asunto de medidas discutible teniendo en cuenta lo que significa esa prenda en cualquier ciudad europea. Pero en cualquier caso en un país como Arabia Saudí cualquier prenda que no cubra por completo el cuerpo de una mujer, excepto su rostro y las manos, se considera un ataque a la moral y a la ley.

En el vídeo, la joven pasea por unas ruinas de la provincia de Najd, probablemente a primera hora del día porque no aparecen más personas, y en otras zonas de las inmediaciones paseando entre las dunas.

Arabia Saudí es uno de los países del mundo con más participación en redes sociales, y la imagen, aparecida al principio en Snapchat, ha circulado ampliamente. Por eso, la policía saudí informó en Twitter que estaba investigando el caso y colgó la imagen de la orden de arresto.

“Faltando al respeto y violando las enseñanzas del islam y violando las costumbres y tradiciones del país”. Esos han sido los motivos para ordenar la detención de la mujer, de la que se desconoce el nombre. En las redes, muchos saudíes pidieron su arresto inmediato y que cayera sobre ella todo el peso de la ley. Otros, y otras, denunciaron la hipocresía que supone atacar a una mujer por enseñar las piernas siendo saudí, mientras no se realizan las mismas críticas cuando se trata de una mujer extranjera y su imagen aparece en redes sociales.

Gracias a la reciente visita de Donald Trump, su esposa y su hija al país, las referencias eran obvias. En su momento se destacó en medios norteamericanos que ni Melania ni Ivanka Trump se taparon el pelo con un pañuelo. En realidad, eso no era ninguna novedad. En las visitas de dirigentes extranjeros, los saudíes nunca exigen que las mujeres que forman parte de la delegación, sea los dirigentes políticos o sus acompañantes, lleven un pañuelo sobre la cabeza. Si acaso, piden que vistan de forma discreta, lo que en este caso quiere decir llevar vestidos amplios y no ceñidos –no pantalones–, que es lo que hicieron Melania e Ivanka Trump.

Pero las mujeres saudíes, por ser musulmanas, están obligadas a llevar la abaya, que desde luego les tapa todo el pelo y el resto del cuerpo.

Es posible que la decisión de esta joven de aparecer así en un vídeo tenga que ver con lo que hizo otra mujer saudí hace unos meses. Hacerse una foto junto a un centro comercial de Riad con el pelo al aire.

Malak Al Shehri fue también detenida tras ser identificada. En los medios occidentales en que apareció su imagen se dijo que podía ser condenada a seis meses de prisión y a 40 latigazos. No ha habido más noticias sobre ella desde entonces, tampoco en medios saudíes, con lo que es posible que no haya sido juzgada por la posible repercusión internacional o que lo haya sido en secreto y que el Gobierno haya prohibido a los medios locales informar sobre el caso.

Las iniciativas de estas valientes jóvenes quizá tengan que ver con la idea de “resistir andando”, que otras mujeres han promovido este año para denunciar la prohibición de conducir coches. Se toman imágenes de ellas andando por la calle solas, sin un pariente masculino que les acompañe. Eso no es algo que prohíba la ley, pero tampoco es muy habitual en un país en que por diversas razones, por ejemplo la temperatura en buena parte del año, casi todos los desplazamientos se hacen en coche.

Es la forma de demostrar simbólicamente que no necesitan a los hombres para actividades sociales básicas. Su intención última es denunciar un sistema que va más allá de la vestimenta admitida, sino que tiene que ver con la discriminación de raíz que sufre la mujer en el sistema legal del país y que la convierte en una ciudadana de segunda clase.