Rusia y Europa deben mantenerse unidos y nunca olvidar que lograron librar al mundo del flagelo nazi durante la Segunda Guerra Mundial trabajando como tal, dijo un historiador ruso a Sputnik a raíz de la decisión de Polonia de demoler los monumentos soviéticos en el país.

El miércoles, la Cámara de Diputados de Rusia pidió a los legisladores europeos que eviten la destrucción o la profanación de monumentos a los soldados que liberaron a Europa del nazismo y unir esfuerzos para contrarrestar cualquier intento de revivir el fascismo en todas sus formas.

La apelación fue consecuencia de la decisión de las autoridades polacas de demoler los monumentos soviéticos en el país.

«La apelación de la Duma estatal es muy importante y creo que los europeos deben prestar atención porque la destrucción de monumentos erigidos como un signo de gratitud al Ejército Rojo es un insulto a la memoria de los miles de soldados soviéticos que murieron liberando a Europa», dijo a Sputnik Mikhail Myagkov, director de la Sociedad de Historia Militar de Rusia,.

Agregó que el llamamiento debe tener un acorde en aquellos en Europa que creen que Europa y Rusia tienen muchos intereses compartidos.

«Compartimos recuerdos de la Segunda Guerra Mundial donde luchamos lado a lado contra un mal común. Para evitar que vuelva a levantar su horrible cabeza, debemos resistir todos los intentos de vilipendiar al ejército soviético, profanar su memoria y blanquear la historia del Tercer Reich»,-subrayó Myagkov.

También subrayó la importancia de las exposiciones históricamente correctas y los documentales que proporcionan a la gente una imagen no sesgada del pasado no tan lejano.

El lunes, el presidente polaco Andrzej Duda firmó un proyecto de ley sobre la prohibición de la propaganda comunista que regula la demolición de los monumentos de la era soviética en el país.

Según el Instituto Polaco de la Memoria Nacional, la ley se aplicará a 230 monumentos conmemorativos de los soldados del Ejército Rojo Soviético entre muchos otros.

Más de 600.000 soldados soviéticos murieron liberando a Polonia de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.