La Policía marroquí dispersó este jueves con material antidisturbios y porras la manifestación convocada por el movimiento social rifeño Al Hirak en Alhucemas, en el norte de Marruecos, en la que participaron cientos de personas.

Según pudo constatar Efe en el lugar, los agentes antidisturbios reprimieron cualquier concentración de los manifestantes en tres barrios céntricos de la ciudad y arrestaron a un número indeterminado de personas. Como resultado de la represión policial, varias personas resultaron heridas y otras con síntomas de asfixia por los gases y fueron trasladadas en ambulancias.

La Policía lanzó de forma indiscriminada las bombas de gases lacrimógenos, y varias alcanzaron las azoteas de las casas. También cercó las entradas de todos los puntos de la ciudad para evitar que los manifestantes lleguen a la plaza central de Alhucemas, que está totalmente acordonada por un gran dispositivo policial.

Los manifestantes, la mayoría de ellos jóvenes, se aferraron al carácter pacífico de sus protestas y no entraron en enfrentamientos con la Policía. En la protesta de hoy, los manifestantes corearon consignas en las que reclaman la liberación de activistas rifeños, y acusan al Gobierno de corrupción. Hoy en día hay 184 rifeños encarcelados o juzgados entre Alhucemas y Casablanca por su supuesta implicación en las revueltas del Rif.

El Gobierno marroquí ya había anunciado a principios de la semana que iba a prohibir esta manifestación. El portavoz del Ejecutivo, Mustafa Jalfi, dijo hoy en una rueda de prensa que la prohibición es «firme, decisiva y clara».

Las protestas del Rif estallaron en octubre de 2016 tras la muerte de un vendedor de pescado aplastado dentro de un camión de basura. Los activistas rifeños exigen, además de la liberación de los detenidos, la construcción de una universidad y un hospital oncológico en la provincia de Alhucemas, además de la creación de empleo y la «desmilitarización» de la zona.