Petro Poroshenko trata de reparar las relaciones con Georgia, extremadamente importantes para Kiev y dañadas por la invitación de Ucrania a Saakashvili. Sin embargo, la visita para reconciliarse con Tiblisi no ha sido triunfal. Como es habitual, el presidente de Ucrania ha realizado varios ataques propagandísticos contra Rusia, aunque también ha tenido que justificarse ante Georgia.

El presidente de Ucrania Petro Poroshenko, que se encuentra en visita oficial a Georgia, visitó el miércoles la frontera entre Georgia y Osetia del Sur junto al presidente georgiano, Giorgi Margvelashvili. Los presidentes utilizaron binoculares para observar mejor el territorio de Osetia del Sur. Los representantes de Tiblisi mostraron en un mapa las posiciones de las tropas rusas al invitado ucraniano. Mirando a la frontera, Poroshenko calificó el lugar como “un precipicio entre el pasado y el futuro” y culpó a los “agresores rusos”. “Por una parte vemos a Tiblisi, boyante, con personas felices e inversores. Y por otra, las lágrimas de las violaciones de los derechos humanos”, afirmó Poroshenko. El presidente ucraniano comparó la situación con la de Donbass y declaró que Georgia y Ucrania se enfrentan “el mismo agresor: la Federación Rusa”.

Poroshenko reiteró su habitual tesis de propaganda: en los territorios ocupados de Osetia del Sur y Donbass, “hay una catástrofe humanitaria”. Y en Georgia y Ucrania hay un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea y viaje sin visados.

En cuanto a la base rusa en Osetia del Sur, hay que subrayar que los presidentes discutieron el destino de este “territorio ocupado” y que además lo hicieron en inglés.

Los cumplidos a Tiblisi, y Poroshenko fue generoso, intentaban hacer olvidar a Georgia su resentimiento contra Kiev.

Poroshenko “olvidó” la petición de extraditar a Saakashvili

En el primer día de reunión entre Poroshenko y Margvelashvili, los presidentes trataron temas de cooperación estratégica y el presidente de Ucrania fue preguntado por Mijaíl Saakashvili. Hay que recordar que el expresidente de Georgia y exgobernador de la región de Odessa está buscado en su país según cuatro artículos del Código Penal. En respuesta, Poroshenko apuntó que Ucrania no ha recibido ninguna petición de extradición. Sin duda un insulto para la parte georgiana. Hace dos años que Kiev recibió esa petición.

“La verdad es que la Fiscalía General de Georgia ha contactado en dos ocasiones con la parte ucraniana para requerir que nos entreguen a Saakashvili y dos veces se ha recibido un rechazo formal”, explicó la ministra de Justicia Thea Tshulukiani.

“Nuestra petición está justificada. Se han enviado pruebas (de la culpabilidad de Saakashvili) a la parte ucraniana para que pudiera tomar la decisión correcta en ese momento”.

Unas horas después de que se produjera esa primera pregunta, en una entrevista con la televisión georgiana, el presidente ucraniano precisó que había “contrastado la información” y había encontrado la petición. Sin embargo, en aquel momento, Ucrania explicó su negativa a la espera de materiales adicionales. El presidente de Ucrania explicó su error por el hecho de que la pregunta suponía que había participado en la decisión. “No hemos considerado el tema de la extradición”, explicó el presidente ucraniano a sus socios georgianos. “Pero si ocurre en el futuro, será un tema para las agencias de seguridad y la Fiscalía, que consideran cuidadosamente todas las peticiones de extradición de cualquier persona y estaría dispuesto a cooperar con Georgia en la investigación de cualquier crimen. Sin embargo, no voy a involucrarme. Nunca lo he considerado personalmente, tampoco con Saakashvili”, insistió Poroshenko. De estas declaraciones se puede deducir que Poroshenko no ha descartado completamente la extradición de su ahora oponente.

Saakashvili se “lamenta” por Poroshenko

Mijaíl Saakashvili, por supuesto, no perdió la ocasión de pronunciarse sobre las declaraciones de Poroshenko en su visita a Tiblisi. En primer lugar, el exgobernador acusó de incompetencia a su antiguo jefe. Poroshenko afirmó: “por desgracia, Georgia no dispone de un acuerdo tan efectivo como el acuerdo de Minsk, que prevé la retirada de tropas rusas”. Para contrastar, el expresidente de Georgia recordó al presidente ucraniano el acuerdo Sarkozy-Saakashvili-Medvedev.

“Y el segundo error me concierne personalmente a mí”, continuó Saakashvili. “¿Qué pasa si el Gobierno de Georgia, controlado por el oligarca ruso Ivanishvili apela? ¿Está dispuesto, infringiendo la Constitución y el derecho internacional, a discutir la extradición de un ciudadano de Ucrania? Cambie de asesores legales, presidente”.

Para terminar, Saakashvili “se lamentó” por Poroshenko. “No hubo una sola vez durante mi presidencia que no recibiera y despidiera en el aeropuerto al presidente o primer ministro de Ucrania y el inútil Gobierno de Georgia envió a la ministra de Educación a recibir a Poroshenko. Soy un patriota de ambos países y no me gusta cuando intentan “borrar” al presidente de Ucrania”.

Sin embargo, como apuntaron analistas georgianos, Poroshenko sí consiguió, al menos uno de los objetivos de su visita a Georgia.

“Se acabó la guerra fría”

Según los analistas georgianos, la visita de Poroshenko a Georgia es importante en sí misma. Lo más significativo fue la firma, por parte de los presidentes de ambos países, de la declaración de establecimiento del Consejo de Cooperación Estratégica para los esfuerzos de integración en la comunidad occidental y para conseguir una política común para la “desocupación”. Es decir, una tarea de lobby de los intereses políticos de ambos países en Occidente sobre la base de la “resistencia” contra Rusia.

Soso Tsintsadze, antiguo rector de la Academia Diplomática de Georgia, explicó a Vzglyad que hay “nuevas esperanzas de que cuando las organizaciones internacionales hablen sobre los actuales problemas con Crimea y Donbass, se haga un paralelismo con Abjasia y Osetia del Sur y eso es bueno para Georgia para que Occidente no se olvide y quede eclipsada por el caso ucraniano”.

“Después de la guerra fría, puede empezar un periodo de mejora de las relaciones georgiano-ucranianas”, explicó Tsintsadze. “¿Cuál será la reacción de Rusia? No espero que vaya a haber un gran cambio”.

“Georgia no puede ser dura contra Rusia”

Petre Mamradze, presidente de la ONG Instituto para las Estrategias de Gestión de Georgia, también opina que “lo más importante es que la visita se haya producido”. Georgia advirtió públicamente a Poroshenko sobre Saakashvili. Esperemos que haya una revelación”, afirmó el analista.

Según Mamradze, “los georgianos y ucranianos estuvieron muy unidos en el periodo soviético y postsoviético, era una relación especial de amistad y asistencia mutua. Y ahora, la guerra fría por Saakashvili. Por cierto, creo que se puede revocar su ciudadanía ucraniana, se puede encontrar un motivo legítimo para ello. Solo con su trabajo en Odessa, por violar la legislación allí. De hecho, Poroshenko ha conseguido resultados. Y eso es un cambio”.

“En cuanto a las implicaciones políticas de la visita, ahora será más fácil para los dos países coordinar esfuerzos a nivel internacional. Aunque Kiev tiene que entender que Georgia no puede ser tan dura en relación con Rusia como Ucrania está siendo ahora mismo. Necesitamos proceder según nuestros intereses para evitar riesgos a nuestra seguridad. Y Occidente no necesita más dolores de cabeza o será muy difícil para nosotros mantenernos en pie, mantener el apoyo occidental es extremadamente importante”.

 

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