Corea del Norte nunca lanzó un misil intercontinental, aseveró el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov. 

«El día cuando nuestro presidentes (de Rusia y EEUU, Vladímir Putin y Donald Trump) en Hamburgo, nuestros militares transmitieron todos los datos de control objetivo de nuestros radares instalados justo cerca de la frontera de Corea del Norte, esos datos indican que no fue un misil intercontinental balístico», explicó en una entrevista con NBC News al referirse al último lanzamiento norcoreano.

Asimismo, Lavrov declaró que Rusia no respaldará las propuestas de imponer contra Corea del Norte sanciones que aniquilarán su economía.

«Cuando se presentan propuestas dirigidas a asfixiar totalmente la economía norcoreana, a vetar toda importación de Corea del Norte, toda exportación a ese país, a prohibir toda comunicación de transporte con Corea del Norte, a impedir los contactos con todos los dirigentes norcoreanos, por supuesto, no podemos apoyarlas», dijo en una entrevista con NBC News.

Comentario: ¿Por qué tendrían los rusos que apoyar una intensificación del acoso que causa que Corea del Norte sienta la necesidad de defenderse persiguiendo un programa nuclear balístico? Intentar apagar un incendio con gasolina no tiene sentido. Sin embargo, EEUU es hoy un arrogante matón que sólo entiende el lenguaje de la intimidación y la sumisión por la fuerza.

Explicó que esas iniciativas contradicen «la principal idea de que hay que parar los programas nuclear y de misiles, pero sin hacerlo a expensas de cientos de miles de habitantes de Corea del Norte«.

Igualmente, recalcó que Moscú y Washington coinciden en que el uso de la fuerza para solucionar el problema norcoreano provocaría una catástrofe.

«Hace un mes o un mes y medio, el ministro [jefe del Pentágono James] Mattis declaró abiertamente que el uso de la fuerza contra el régimen norcoreano provocaría una catástrofe humanitaria en la región», recordó.

Subrayó que los «socios estadounidenses en privado expresaron su acuerdo con que afectaría a cientos de miles de personas no solo en Corea del Norte y del Sur sino también en los países vecinos».

El ministro ruso subrayó que Moscú de manera consecutiva apoyó todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU encaminadas a poner fin a los prohibidos programas nuclear y de misiles de Corea del Norte.

«Desde el inicio acordamos que todas las sanciones estarán dirigidas a hacer imposible la continuación de esos programas, contra las personas implicadas en esos programas, contra aquellos que las financian», insistió.

Realzó que «los objetivos de esas sanciones deben estar relacionados con lo que prohibió el Consejo de Seguridad», enfatizó.

Propuesta ruso-china 

Las propuestas de Rusia y China son la única vía para normalizar la situación en trono a Corea del Norte pero requieren tiempo, dijo Lavrov.

«Requerirá tiempo, pero estamos convencidos de que es la única vía para evitar la desgracia que nos amenaza», anotó en una entrevista con NBC News.

Explicó que Rusia y China propusieron «una vía política» que se debe llevar a cabo «paralelamente con la presión que se ejerce».

«La idea consiste en que Corea del Norte congela todos los lanzamientos y pruebas de misiles y a cambio EEUU y Corea del Sur sin renunciar a los ejercicios militares en esa región reducen su intensidad, lo que, según creemos, ayudaría a distender la situación y abrir la vía para las consultas de expertos en aras de aumentar de la confianza», indicó.

Comentario: No suena para nada descabellado.

Lavrov precisó que las consultas podrían partir de «cosas muy sencillas».

«Por ejemplo, adoptar una declaración de que ninguna de las partes atacará a la otra y la seguridad de cada participante de este proceso sea un garante», señaló.

A finales de junio el viceministro de Exteriores ruso Ígor Morgúlov comunicó a Sputnik que Rusia elaboró una hoja de ruta para afianzar la paz en la península de Corea y está dispuesta a debatirla con otros países.

El diplomático apuntó que Rusia promueve esa iniciativa «en coordinación con China, preocupada por los acontecimientos en la península de Corea». 

Por su parte, China declaró que apoya todos los esfuerzos dirigidos a resolver los problemas que enfrenta la península de Corea y mantiene una postura abierta sobre la hoja de ruta propuesta por Rusia.

El 4 de julio Pyongyang volvió a caldear la situación en la península de Corea al probar lo que presentó como un misil balístico intercontinental que logró alcanzar una altitud de más de 2.800 kilómetros y cayó en el mar del Este dentro de la zona económica exclusiva de Japón.

Con esta prueba se eleva a 10 el número total de ensayos de misiles balísticos que Corea del Norte realizó en lo que va de año, incluyendo dos lanzamientos fallidos en abril.

En 2016, Pyongyang llevó a cabo más de 20 ensayos similares, además de la cuarta y la quinta pruebas nucleares, pese a las prohibiciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Las negociaciones sobre la desnuclearización de la península que las dos Coreas, China, Japón, Estados Unidos y Rusia desarrollaron de 2003 a 2007 siguen paralizadas desde 2009 cuando Pyongyang, molesto por el recrudecimiento de las sanciones internacionales en respuesta a sus pruebas nucleares y de misiles, se negó a continuar el diálogo.