Recientemente, el presidente ucraniano Petró Poroshenko visitó un pueblo que se encuentra en la frontera entre Georgia y Osetia del Sur para mostrar su apoyo a las autoridades georgianas. Es posible que Poroshenko espere recibir un apoyo recíproco de Tiflis tras realizar esta visita, opina el politólogo ruso Nikolái Siláev.

«Estoy aquí para mostrar la posición firme de Ucrania (…) que apoya la soberanía, la integridad territorial y la independencia de Georgia», dijo Poroshenko a los periodistas presentes en el lugar.

La visita del mandatario ucraniano tuvo una especial importancia política para Georgia, opina el profesor del Centro de Problemas del Cáucaso y de Seguridad Regional del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, Nikolái Siláev.

Tras el golpe de Estado que se produjo en Ucrania en 2014, las relaciones bilaterales entre el país eslavo y  Georgia empezaron a desarrollarse de una manera muy activa. Sin embargo, este acercamiento se estancó después de que las autoridades de Kiev designaran al expresidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, como gobernador de Odesa.

Ahora, la retirada de Saakashvili de la escena política de Ucrania abre nuevas posibilidades para el restablecimiento de los contactos perdidos entre ambos países, opina el experto.

«La lógica de la parte georgiana reside en la necesidad de buscar nuevos métodos para irritar a Rusia en cualquier esfera en la que sea posible. En particular, en el problema relacionado con sus relaciones con Ucrania», declaró Siláev, en una entrevista para la emisora.

De acuerdo con su opinión, actualmente Georgia está involucrándose muy activamente en el conflicto ucraniano. Sin embargo, su colaboración con Kiev puede afectar a las relaciones que Tiflis mantiene actualmente con Rusia.

«Además, últimamente, Georgia está involucrándose en la política de disuasión aplicada por EEUU con relación a Rusia. A este respecto, es importante subrayar que ni una sola tarea planteada en la esfera de la política exterior por las autoridades georgianas puede ser solucionada mientras exista una situación de confrontación con Rusia», recalcó.

Por su parte, Kiev quiere contar con el apoyo de Tiflis en su conflicto con Rusia. «Sin embargo, Georgia no dispone de los recursos necesarios para poder brindarle un apoyo que sea lo suficientemente eficaz», concluye el experto.

La noche del 8 de agosto de 2008, las Fuerzas Armadas de Georgia atacaron Osetia del Sur y destruyeron una parte de su capital, Tsjinval. En respuesta a la ofensiva de Tiflis, Moscú envió a sus tropas a la república, ya que muchos ciudadanos de Osetia del Sur también eran ciudadanos rusos. Después de cinco días de duros enfrentamientos, el Ejército ruso consiguió expulsar a las tropas georgianas de la región.

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