Mientras al este de Hama las operaciones militares se hayan detenidas prácticamente, y se conserva una calma debido a la llamada para reagrupar el ejército sirio, en cambio la aviación rusa no permite a los terroristas relajarse.

La intensidad de los bombardeos sobre objetivos estratégicos y las posiciones del Estado Islámico ha crecido aún más. En realidad la Federación Rusa han detenido todo el abastecimiento yihadista a esta región.

A finales de la semana pasada la aviación rusa destruyó la base de operaciones del Califato situado cerca de la ciudad de Akerbat. Aquí los terroristas descansaban después de las salidas y completaban los víveres gastados.

Y ayer debido a los disparos de francotiradores algunas baterías de artillería que iban a ser puestas en manos de los terroristas. También un ataque con proyectiles de 152 mm sobre armamento del Estado Islámico provocó una gran explosión dejando todo arrasado.