El Congreso de Filipinas ha aprobado el recién pasado sábado por unanimidad la prolongación de la Ley Marcial en la isla de Mindanao, en el sur del país, hasta finales de año debido a que los islamistas todavía ocupan varias zonas de esa región.

Inicialmente estaba previsto que la Ley Marcial, que rige desde el pasado 23 de mayo, expirara la noche de este sábado. Sin embargo, en la víspera el presidente filipino, Rodrigo Duterte, presentó una petición por escrito al Parlamento para que se celebrara una votación extraordinaria para prorrogar la medida.


El Ejército de esa nación asiática lleva dos meses luchando para tratar de expulsar de la ciudad de Marawi, en Mindanao, a los combatientes de Maute, una rama local del Estado Islámico, que a finales de mayo pasado tomaron el control de varios distritos de esa localidad.

Aunque la petición del mandatario ha sido aprobada, no ha estado exenta de fuertes críticas por parte de la oposición y de organizaciones de derechos humanos. Además, durante la votación un grupo de manifestantes irrumpieron en el Parlamento, exigiendo el fin de la ley marcial.

Por su parte, funcionarios de seguridad han indicado que al menos un millar de islamistas siguen activos en el sur del país. Mientras que Duterte sostuvo que el Ejército necesita la Ley Marcial para reconstruir Marawi y asegurar que los combates no se extiendan a otras regiones de Filipinas.