Los helicópteros Ka-29 reforzarán a los novedosos buques patrulleros rusos del proyecto 22160. Hasta ahora, estos helicópteros tenían su base solo en aeródromos terrestres, en buques de transporte y desembarco, así como, eventualmente, sobre el crucero portaviones Almirante Kuznetsov.

Los Ka-29, conocidos como ‘asesinos marítimos’, son aeronaves polivalentes, capaces de cargar un arsenal de misiles guiados, bombas y cañones aéreos. Puede transportar, además, hasta 16 efectivos de la infantería marina y su equipamiento de combate.

Según reporta el medio Izvestia, citando fuentes del Estado Mayor de la Armada rusa, la decisión de equipar los futuros patrulleros 22160 con los Ka-29 ya ha sido tomada. Al proyecto original de los buques le fueron agregados algunos cambios. En particular, poseerán nuevos compartimientos para el almacenamiento de las municiones aéreas. Además, los sistemas electrónicos y digitales de los buques serán capaces de interactuar con el sistema de navegación a bordo de los Ka-29.

El primer buque del proyecto 22160 —bautizado Vasili Bikov— entrará en servicio en 2017. Otros cuatro —Dmitri Rogachov, Pavel Derzhavin, Serguei Kotov y Viktor Veliki— están siendo ensamblados y se espera que estén disponibles para 2018 y 2019. En total están planificados unos seis buques de este tipo, que se incorporarán a la Flota del Mar Negro.

Este tipo de buques muestran un desplazamiento de 1.800 toneladas con 94 metros de largo. Su velocidad alcanza los 30 nudos (unos 55km/h) y una autonomía de más de 5.000 millas náuticas. Los 22160 tienen una composición modular y pueden ser ensamblados según las necesidades vigentes. Cada uno porta, además, un cañón automático de 76mm, sistema de misiles antiaéreo y silos para los proyectiles guiados Kalibr.

A pesar de que serán puestos en servicio como buques de patrulla, por la calificación internacional pasan como corbetas.