Volker, junto a la embajadora de Estados Unidos en Ucrania y Alexander Hug, de la misión de observación de la OSCE.

El recientemente nombrado enviado especial de Estados Unidos para la situación en ucrania, Kurt Volker, realizó su primera visita a la zona de la línea de contacto en Donbass.

Como era de esperar, Volker visitó únicamente la parte de Donbass controlada por Ucrania, donde se reunió también con representantes de la Misión Especial de Monitorización de la OSCE.

La visita del representante de Estados Unidos se enmarca en una semana de contactos diplomáticos y la habitual presión ucraniana en busca de sanciones contra Rusia y exigencias de medidas contra Moscú como “país agresor”. Días ante de la conversación que mantuvieron ayer los jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania en el llamado “formato Normandía”, Ucrania insistía en la presencia de tropas rusas en Donbass y Poroshenko volvía a insistir en la necesidad de introducir una misión armada en la zona de conflicto. Y como también era de esperar, la visión de la situación que a su regreso ha dado Kurt Volver favorece esa idea.

Volker en Avdeevka

El representante especial de la administración Trump para Ucrania, en su visita a Donbass, realizó un “milagroso” descubrimiento: resulta que hay una “guerra caliente”.

El enviado especial de Estados Unidos, Kurt Volker, considera que el conflicto en Donbass es “una guerra caliente, no un conflicto congelado”. Según informa TASS, Volker expresó esta opinión en una rueda de prensa realizada en Kramatorsk al final de la visita a la zona de separación en la región de Donetsk.

“Esta crisis necesita urgente atención y una solución”, afirmó Volker.

El representante de Estados Unidos se lamentó también de que “el precio humano del conflicto es extremadamente alto”.

“Hay muertos, heridos, se ha destruido la economía, la industria”, afirmó.

El representante del Departamento de Estado de Estados Unidos en Ucrania declaró que el propósito de su visita del domingo a Donbass era familiarizarse con la situación real, así como reunirse con diferentes participantes en el conflicto.

“Tenía la intención de visitar Avdeevka y otras localidades de la línea de contacto para charlar con la población local. Hablaré con otras partes involucradas para escuchar su punto de vista. Después volveré a Washington, donde haré ciertas recomendaciones”, explicó Volker.

¿De quién es la culpa de la actual “guerra caliente”?

El presidente de Ucrania Petro Poroshenko afirmó estar dispuesto a hacer todo lo necesario para evitar que el conflicto del Este de Ucrania se congele.

“Como presidente y comandante en jefe, voy a luchar por cada palmo de tierra ucraniana y haré todo para restablecer la integridad territorial y la soberanía de Ucrania. Y no permitiré que este conflicto se congele. Porque no hay ningún ejemplo exitoso en el que un país haya recuperado los territorios una vez congelado el conflicto”.

También es curiosa la conclusión de que “hay muertos y heridos”, teniendo en cuanta que ambas partes informan de ello a diario y ni siquiera informan de todos los muertos y heridos. Es un tanto hipócrita lamentarse del alto precio cuando deliberadamente se evita mencionar el hecho de que el masivo derramamiento de sangre en Ucrania es consecuencia directa del golpe de Estado apoyado por Estados Unidos.

Sin embargo, el momento en el que un oficial estadounidense se presente y diga “lo siento, nos equivocamos, fue un error”, como ocurriera, por ejemplo, con la situación en Libia, aún está muy, muy lejos.